El operativo que culminó en la caída de ‘El Mencho’ representó el fin de la política fallida de AMLO y un giro en la estrategia de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Definitivo, la presidenta Claudia Sheinbaum rompió con la fracasada política de los abrazos y no balazos de Andrés Manuel López Obrador.
Al mismo tiempo, en el operativo militar que culminó con la muerte de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, “El Mencho”, el Gobierno mexicano aceptó la colaboración en labores de inteligencia del Gobierno de Donald Trump, lo que también había rechazado de manera sistemática el gobierno de las mentiras que impulsó al narco, el de AMLO.
La presidenta Sheinbaum escogió a Coahuila, el estado más seguro del país, para desde aquí ordenar el operativo contra Nemesio Oseguera, “El Mencho”, el criminal más buscado en todo el mundo, líder del cártel más expansivo y sanguinario, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
En San Pedro de las Colonias, en la Laguna, Sheinbaum Pardo fue informada el domingo 22 de febrero que había sido exitoso el operativo militar contra “El Mencho”, en la zona turística de Tapalpa, en Jalisco. En el enfrentamiento murieron 27 agentes de seguridad, entre militares y miembros de la Guardia Nacional y 32 delincuentes.
La versión oficial es que “El Mencho” sufrió heridas graves y murió al ser trasladado en avión a la Ciudad de México. Trascendió que Estados Unidos logró contactar a su pareja sentimental que fue llevada a la cabaña donde la esperaba “El Mencho” el Día del Amor y de la Amistad, el 14 de febrero.
Personal de inteligencia estadounidense proporcionó detalles. El operativo contra los tres círculos de seguridad que resguardaban al “Mencho” estuvo a cargo de un grupo élite del Ejército, apoyado por otro segmento especializado de la Guardia Nacional.
Desde San Pedro, la presidenta Sheinbaum estuvo al tanto del operativo, acompañada por el gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez, quien más tarde expuso que fue una enseñanza de vida, estar ahí y conocer la operación.
Por ser el estado más seguro del país, la presidenta Sheinbaum decidió realizar una gira de tres días por Coahuila, cuando siempre sus giras en los estados tenían una duración de dos días.
La respuesta a la muerte del “Mencho” provocó enfrentamientos entre militares y sicarios, así como disturbios, bloqueos de calles y de carreteras en 22 estados del país. México estuvo casi 48 horas en estado de alerta y aún persisten los riesgos de más reacciones violentas.
Antes, el 9 de febrero, se registró el indicio de la colaboración en materia de inteligencia de Estados Unidos con México al detener en Manzanillo, Colima, a tres narcos que viajaban a bordo de un submarino que transportaba 10 toneladas de cocaína del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Con ese operativo, quedó de manifiesto el fracaso de la política de abrazos y no balazos del expresidente Andrés Manuel López Obrador, que sirvió para que se extendiera el Cártel Jalisco Nueva Generación y se mantuviera la protección a otros cárteles como el de Los Chapitos en Sinaloa.
La presidenta Sheinbaum rompió con López Obrador, quien generó el nivel de violencia, corrupción e impunidad que ha vivido nuestro país.
Mientras tanto, Estados Unidos afirmó que hay mucho por hacer, en clara alusión a los políticos morenistas, cercanos a López Obrador, que brindan protección a los narcos, entre ellos, el senador Adán Augusto López, con La Barredora; Américo Villarreal, gobernador de Tamaulipas; y sus homólogos de Sinaloa, Rubén Rocha; de Veracruz, Rocío Nahle García; y de Baja California, Marina del Pilar, entre otras y otros.

