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AMLO descarrila a Morena

Audios filtrados en 2024 revelaron que un hijo del expresidente participó en una red de negocios y tráfico de influencias vinculada al Tren Interoceánico, el cual sufrió un accidente que terminó en tragedia.

Fueron 14 personas muertas y 37 heridos, y no hay responsables.

Entre balastras pactadas con corrupción, durmientes viejos, vagones y máquinas con unos 40 años de antigüedad, pero chaineadas para que parecieran casi nuevas, el Tren Interoceánico se descarriló el domingo 28 de diciembre y dejó al descubierto otro acto más de corrupción del sexenio de Andrés Manuel López Obrador.

Fue inaugurado por López Obrador el 22 de diciembre de 2023, como parte de su plan nacional de infraestructura ferroviaria. Nació con un presupuesto de 20 mil millones de pesos y terminó con un sobrecosto que llegó a los 62 mil millones de pesos.

Todavía se autorizaron 16 mil millones de pesos para algunas correcciones de las vías del ferrocarril y se descarriló.

Gonzalo López Beltrán, “Bobby”, participó como voluntario en la vigilancia de la construcción del Tren Interoceánico.

Gonzalo López Beltrán, hijo de López Obrador, participó como voluntario, según lo anunció el propio expresidente durante una de sus mañaneras en la que apuntó “estoy muy contento, porque me acaba de decir que participará como voluntario”.

Sin embargo, al día siguiente circuló en redes sociales el audio de un amigo de Gonzalo López Obrador, “Bobby”, que le dice que le enviará el balastro y solo requiere que le autorice cada tramo, a cambio de un moche. “Ya cuando se descarrile el Tren, será otro pedo”, comenta entre risas.

Y sucedió.

“Gonzalo no está metido en la cuestión política, ha ayudado como honorífico en el Interoceánico, pero no cobra y no va a trabajar en el Gobierno, cuando me dijo eso me sentí contentísimo”.

Andrés Manuel López Obrador, expresidente de México el 5 de julio de 2024.

El domingo al mediodía tres vagones del Tren Interoceánico que partió de Oaxaca hacia Veracruz cayeron al barranco en una curva. Uno de los sobrevivientes denunció que iba a exceso de velocidad, y kilómetros atrás del accidente se escuchaban muchos ruidos, como que tronaba por abajo el vagón donde iba su familia. Resultaron ilesos porque iban en el penúltimo vagón y los accidentados fueron los primeros tres, después de la máquina principal.

La presidenta Claudia Sheinbaum lamentó la tragedia y anunció la ayuda a los sobrevivientes y la investigación respectiva.

De inmediato volvió a circular el audio del pacto del proveedor como Bobby López Beltrán. En el Congreso de la Unión, las bancadas del PAN y del PRI exigieron una comisión para investigar, deslindar y castigar a los responsables de la tragedia.

Ni la Secretaría de la Marina (Semar) ni los responsables de la rehabilitación de la línea ferroviaria ni el personal que operaba el tren han sido llamados a cuenta, y desde ahora se maneja la versión del error humano como causal del descarrilamiento.

Todo para esconder a los verdaderos responsables y volver a proteger al expresidente Andrés Manuel López Obrador y a su hijo, en este caso Bobby.

El pasado 28 de diciembre se descarriló el Tren Interoceánico, con un saldo de 14 personas fallecidas y 37 heridos.

¿Vigilancia… o corrupción?

Mientras Gonzalo López Beltrán supervisaba la obra en construcción, un amigo íntimo se reunió con funcionarios y cerró contratos en favor de una red de negocios y tráfico de influencias que ganó miles de millones de pesos en el sexenio de AMLO.

Los audios revelaron cómo Gonzalo, conocido como Bobby, da órdenes, supervisa tramos de obra y opera el negocio de balasto o balastro (piedra triturada que va debajo de las vías del tren).

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