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Ciencia con perspectiva de género

El Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia sirve para impulsar relatos más incluyentes, equitativos y representativos.

Cada 11 de febrero se conmemora el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, proclamado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 2015, con el fin de impulsar la participación equitativa de mujeres y niñas en el ámbito científico y visibilizar su aportación al conocimiento y la innovación.

En México, esta fecha pone sobre la mesa un desafío vigente: aunque la presencia femenina en áreas científicas y tecnológicas ha crecido en los últimos años, las brechas de género y económicas persisten —especialmente en disciplinas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas)—. 

Según datos de la Secretaría de las Mujeres y el IMCO a nivel nacional (2025), solo 3 de cada 10 profesionales STEM son mujeres, lo que refleja un desaprovechamiento de talento y la necesidad de fortalecer becas, mentorías y orientación vocacional para niñas y adolescentes. Por ello, esto obliga a repensar no solo el acceso, sino la forma en la que comunicamos y valoramos el papel de las mujeres en la ciencia.

Por otro lado, Coahuila forma parte activa de esta reflexión a través de instituciones como el COECYT, que promueve actividades para fomentar vocaciones científicas desde edades tempranas y a su vez, visibiliza a referentes femeninos en este campo. A ello, se suma la Universidad Autónoma de Coahuila, cuyas iniciativas académicas, de investigación y divulgación cumplen una función clave: romper estereotipos y ampliar la narrativa sobre quiénes hacen ciencia.

Más que una conmemoración simbólica, el 11 de febrero es una invitación a revisar los distintos discursos en la esfera pública, ya que una ciencia igualitaria no implica solo aumentar cifras, sino transformar los entornos culturales, educativos y mediáticos que sostienen la producción del conocimiento. 

Todas las acciones y mensajes cuentan: porque comunicar también es influir, y hablar de ciencia con perspectiva de género permite construir relatos más incluyentes, equitativos y representativos.

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