Icono del sitio RCG Media Magazine

De frente

Gerardo Fernández Noroña demuestra que le valió gorro el postulado de la presidenta Sheinbaum de que el poder se ejerce con humildad.

Noroña no entiende. Por eso está congelado paleta por la presidenta Sheinbaum.

Ahora se gastó casi 290 mil pesos en un viajecito Toluca-Torreón-Acuña-Piedras Negras. Rentó un avioncito de lujo para asistir a las asambleas informativas, que son igual a nada, el fin de semana en que la presidenta Claudia Sheinbaum rindió su informe en el Zócalo.

A Gerardo Fernández Noroña no lo invitó, y eso en política es igual a que no lo quieren cerca. Por eso, mejor se inventó el viaje a Coahuila a su estilo de nuevo rico morenista.

Le valió gorro el postulado de la presidenta Sheinbaum de que el poder se ejerce con humildad.

Lo acompañó Shamir Fernández, traidor del PRI que se pasó a Morena y ahora también le gustan los lujos de viajar en avión privado junto a su esposa Pily, suplente de la senadora Cecy Guadiana.

Shamir le disputa a Luis Fernando Salazar la candidatura a la alcaldía de Torreón en la elección de 2027. Pero, por el momento, acompañó a Fernández Noroña, quien además afronta el escándalo de la majestuosa casa que compró por 12 millones de pesos en Tepotzotlán.

Noroña, en política, ya está RIP, y no por la descontada que le puso Alejandro Moreno, sino por sus desplantes de nuevo rico morenista que no son compatibles con la vida popular que se daba antes de ser de oposición.

Si bien le va, Gerardo Fernández Noroña será un cero a la izquierda; pero si le va mal, es en respuesta a que, junto a Adán Augusto, está en la lista negra del Gobierno de Estados Unidos en el apartado de corrupción e impunidad morenista, en la sección principal del comunista Andrés Manuel López Obrador.

Salir de la versión móvil