El estado se encuentra libre de esta plaga, pero no se salvó de los efectos negativos de la crisis sanitaria, como la suspensión de exportaciones y la pérdida de oportunidades para los ganaderos coahuilenses.
La presencia del gusano barrenador en el sureste de México ha golpeado severamente a los ganaderos de Coahuila, aunque nuestra entidad se encuentra libre de esta plaga, al igual que el resto de los estados que conforman el bloque exportador de ganado en el norte del país. Al menos uno de cada tres productores coahuilenses se han visto afectados por el cierre de la frontera para exportar a Estados Unidos.
En entrevista para RCG Media Magazine, el titular de la Secretaría de Desarrollo Rural del estado, Jesús María Montemayor Garza, explicó por qué esta crisis está generando daños incuantificables a los ganaderos coahuilenses, y cuáles son las acciones que el Gobierno de Manolo Jiménez hace para garantizar el control sanitario de los hatos y para reactivar las exportaciones.
“Aunque esta plaga está presente en los estados del sur del país, ha tenido un impacto devastador de manera económica –señaló el secretario Montemayor Garza–. Primero, el boom en el mercado por el ganado, ya que los precios están muy altos y hay un incremento muy importante en la demanda de carne en el mundo”.
“Segundo –continuó–, a raíz de la sequía y otros acontecimientos, los inventarios de los hatos ganaderos principalmente en los Estados Unidos están muy bajos, casi al mismo nivel de hace 80 años”.
La suma de estos factores, incluyendo la suspensión de exportaciones de México, provocó que el precio del ganado ascendiera a 4.50 dólares por libra, a diferencia del promedio histórico que oscila entre 1.70 y 2 dólares.
“Esta gran oportunidad que pudieran tener los estados exportadores es la gran desesperación y frustración de nuestros productores ganaderos”, lamentó el titular de Desarrollo Rural. Estimó que alrededor del 30 por ciento de los más de 9 mil ganaderos coahuilenses en el padrón estatal se encuentra afectado por el cierre de la frontera norte.
Esta oportunidad perdida es de gran impacto para Coahuila, pues no se puede hablar de pérdidas económicas provocadas por el gusano barrenador, como si esta plaga hubiera llegado al estado y matado al ganado. Dado que esto no ha ocurrido, las autoridades estatales han visto este problema sanitario como un costo de oportunidad; es decir, cuánto se ha dejado de ganar.
“Pérdida hubiera sido que nosotros no hubiéramos hecho los protocolos, no hubiéramos tomado las medidas y las restricciones de movilidad del ganado, que hubiera llegado el gusano a Coahuila y hubiera matado una gran parte del ganado de nuestro estado”, aclaró el funcionario.
Asimismo, mencionó que el trabajo conjunto con el Gobierno federal, el Comité de Fomento Agropecuario, la Unión Ganadera y todas las asociaciones ganaderas permitió blindar al estado. “No ha habido pérdida, pero sí ha habido un costo de oportunidad. Sí han dejado de ganar los ganaderos exportadores”, apuntó Montemayor Garza.
A su vez, el Gobierno del estado, encabezado por Manolo Jiménez Salinas, aportó recursos para que las estaciones cuarentenarias y los protocolos que se requieren para seguir exportando, durante la crisis del gusano barrenador, se lleven a cabo por parte de Coahuila.
El pasado 7 de septiembre, la presidenta Claudia Sheinbaum estuvo en Coahuila y anunció una inversión de cerca de 650 millones de pesos para la entidad como parte del Programa Integral de Producción de Carne de Alta Calidad, a través de la entrega de créditos para engorda con bajas tasas de interés, y la construcción de un Centro Integral de Producción de Carne de Alta Calidad.

