Los fraudes cibernéticos en México han experimentado un aumento significativo. En el último año se registró un incremento del 400 por ciento en fraudes bancarios y no bancarios a nivel nacional. Las estafas más comunes incluyen transferencias financieras “fantasma” y supuestos servicios de paquetería, donde los delincuentes utilizan la confianza de las víctimas para robar datos personales y acceder a cuentas bancarias.
La creciente digitalización de los servicios financieros ha ampliado las oportunidades para los ciberdelincuentes, y se espera que el uso de malware móvil aumente un 70 por ciento en 2026, lo que podría ubicar a México como el segundo país más atacado en América Latina.
Los delincuentes van diseñando nuevas estrategias para engañar a las personas y acceder a sus cuentas bancarias o hacer que realicen transacciones de dinero que terminan en fraude. Del total de monto que los usuarios de servicios financieros reclamaron por fraude cibernético, las instituciones apenas abonaron 29.3 por ciento según datos de Condusef.
Para protegerse, se recomienda:
Contraseñas robustas y autenticación de dos factores: Usar combinaciones de letras, números y símbolos, y activar la verificación en dos pasos en cuentas bancarias y redes sociales.
Cuidado con enlaces y correos sospechosos: No hacer clic en links de remitentes desconocidos y verificar siempre la autenticidad de los sitios web.
Actualización de software y antivirus: Mantener sistemas operativos, navegadores y aplicaciones de seguridad al día para prevenir malware y virus.
Evitar redes Wi-Fi públicas: Especialmente al realizar transacciones financieras o ingresar datos sensibles.
Monitoreo constante de cuentas: Revisar estados de cuenta y movimientos bancarios para detectar actividad inusual.
Protección de información personal en redes sociales: Limitar la cantidad de datos compartidos y separar aplicaciones bancarias de redes sociales.
