Icono del sitio RCG Media Magazine

Enseñanzas de una elección

Así se explica el carro completo de las recientes elecciones en Coahuila: una operación minuciosa, cuidada hasta el último detalle.

La derrota del partido de Estado y el presidencialismo en el año 2000 planteó a los estrategas electorales contemplar siete reglas de oro para ganar elecciones:

Candidato, marca (partido), campaña (estrategia), alianzas, propuesta política, estructuras y finanzas. Cada uno de estos factores, jugando un peso específico en los resultados; en ese entonces, el que mayor contribuía en la votación era el candidato, su carisma, su prestigio, su ejemplo; en segundo lugar, era el posicionamiento (brand o marca), que consolidando ésta podía hacer ganar hasta un desconocido; en tercer lugar era la estrategia: gerenciar una campaña incluyendo mensajes, propaganda, publicidad, manejo de medios de comunicación y redes sociales; los aliados y las estructuras también jugaban un papel importante en los resultados y por supuesto todo esto impregnado por unas finanzas suficientes para amparar todas las partes de los procesos. Se sientan las bases para terminar con la actividad militante comprometida, y con el trabajo voluntario de miles de simpatizantes. A partir de entonces, todo cuesta y todo trabajo político individual o colectivo es pagado, los dirigentes partidarios se convierten en empleados de confianza que devengan altas percepciones y los puestos en botín, para resolver necesidades económicas individuales; se pierde ética, moral, compromisos ideológicos y principios, el objetivo es llegar y detentar el poder.

Luego los factores determinantes en los resultados de una elección fueron cediendo su peso especifico relativo; en la actualidad los factores más determinantes son: las clientelas, alimentadas con asistencia y programas sociales, incluyendo apoyos monetarios para los sufragantes, las estructuras y los resultados de gobierno (hechos son amores) del jefe político y del Gobierno en turno, quien atiende esto tiene amplias posibilidades de los triunfos en las elecciones.

Así se explica el carro completo de las recientes elecciones en Coahuila: una operación minuciosa, cuidada hasta el último detalle, aceitada y basada en la popularidad, carisma, innovación, creatividad, inclusión, pluralidad, trabajo en equipo, cumplimiento de promesas de campaña, aceptación y prestigio del gobernador, ni para la derecha ni a la izquierda, siempre poniendo al centro a Coahuila y ¡puro para adelante!, pero sobre todo ofrecer tranquilidad y paz a las y los coahuilenses, pues la seguridad es el factor más importante, donde las dirigencias nacionales de las fuerzas políticas poco o nada le aportaron a la elección local. Los morenos abandonaron la campaña antes del día D, de la contienda, y los del PRI se visibilizaron para festejar el triunfo

Salir de la versión móvil