Los datos demuestran que Coahuila ya participa con peso en la manufactura-exportación nacional, pero debe fortalecer la atracción de capital extranjero para su sector industrial.
La gobernanza es pieza clave cuando hablamos de atraer inversión extranjera al sector industrial. En Coahuila, existe una base productiva sólida y un rol prominente en las exportaciones industriales nacionales; sin embargo, se debe incrementar y afinar su estrategia de gobernanza económica para captar mayores flujos de inversión extranjera directa (IED) y consolidar su competitividad.
El gobernador Manolo Jiménez Salinas sigue generando lazos de afecto y confianza con Texas, Estados Unidos, y con el convenio suscrito entre ambos estados transfronterizos se fortalecen las áreas de oportunidad para atraer más inversiones y generar más comercio exterior.
De enero a diciembre de 2024, la IED registrada en Coahuila alcanzó 397 millones de dólares, una cifra importante, pero que en el contexto nacional no figuró entre los montos más elevados. Por ejemplo, en un reporte trimestral de 2024, Coahuila ocupó la posición 13; este año ya nos ubicamos en el segundo estado con mayor exportación de productos, entre las entidades federativas en atracción de IED con alrededor de 392 millones de dólares. Aquí, las exportaciones estatales son otro pilar del argumento.
En el segundo trimestre de 2024, Coahuila se ubicó como el segundo estado exportador manufacturero, con 33 mil 122 millones de dólares acumulados, sólo detrás de Chihuahua con 35 mil 016 millones de dólares.
En todo 2023, se reportó que Coahuila vendió al exterior productos por 24 mil 705 millones de dólares, de los cuales el subsector automotriz (partes y accesorios) representó aproximadamente el 25.85 por ciento del total. Estos datos muestran que la entidad ya participa con peso en la manufactura-exportación nacional, pero podría elevar su participación con inversiones estratégicas adicionales.
La gobernanza se traduce en políticas concretas, reglas claras y marcos institucionales que reduzcan incertidumbres para el inversionista. No basta con ofrecer exenciones fiscales o subsidios; deben estar ligados a condiciones verificables, como contenido local en insumos, transferencia de tecnología y capacitación de mano de obra local. Esto genera encadenamientos productivos y evita proyectos que no dejan beneficio regional.
Asimismo, requiere que los ciudadanos conozcan los contratos de inversión, los beneficios fiscales otorgados y las obligaciones del inversionista. La rendición de cuentas genera confianza y mejora la legitimidad de las políticas de atracción.
Por su parte, el gobernador Manolo Jiménez Salinas insiste en coordinar los sectores industriales, educativos y de investigación para generar capital humano con competencias precisas. Esto fortalece el argumento de que una empresa extranjera en Coahuila encontrará talento local capacitado.
Optar por una gobernanza orientada hacia la inversión extranjera industrial ofrece varios retornos: aumento de exportaciones y diversificación de mercados, pues cada dólar invertido puede generar varios dólares de exportación continua si la planta productiva opera a plena capacidad y con encadenamientos locales; creación de empleos de alto valor agregado, fortalecimiento de la competitividad global del estado, entre otros.

