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Jacobo, perdido

La inexperiencia política del alcalde de Piedras Negras ya le pasó factura a la población del municipio fronterizo, desde el incidente en la feria que no quiso suspender pese a las amenazas de tromba hasta los pleitos con funcionarios de su administración.

Aislado y sin rumbo, el alcalde de Piedras Negras, Jacobo Rodríguez, enfrenta muy temprano una severa crisis de inestabilidad que ya se refleja en su falta de credibilidad y el arrepentimiento de quienes votaron por él.

De pleito en pleito, el joven alcalde trata de administrar la Presidencia Municipal como si fuera su empresa, y se hunde entre dimes y diretes políticos.

Su incapacidad administrativa y política, poco a poco, se acaba el crédito que le dejaron las anteriores administraciones, sobre todo la del recién fallecido Claudio Bres.

Las colonias populares comienzan a tener problemas en su servicio de agua y luz, las plazas lucen sin mantenimiento, hay baches por todas partes y amplios sectores afectados por las lluvias; y en materia de seguridad, le hacen la tarea las Policías federal y estatal.

Jacobo ya se peleó con el dirigente del Partido del Trabajo (PT), Ricardo Mejía, a quien le dejó en claro que “yo gané sin su ayuda”, en tanto que está distanciado de las tres tribus que se disputan la representación formal de Morena.

No lo invitaron a la última visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a la región Carbonífera. Sus conferencias de prensa, mañaneras, lucen cada vez más desairadas y con anécdotas como el “a ti qué te importa”, respuesta a un reportero que le preguntó sobre la versión de que había sido detenido a las tres de la mañana en el puente internacional del lado de Eagle Pass, Texas, con una mujer venezolana.

Luego, organizó la feria con una inversión de 38 millones de pesos, con artistas de primera. El problema es que no la suspendió pese a los pronósticos de tromba, y las lluvias acabaron con la fiesta.

Antes no hubo personas heridas, porque las instalaciones se vinieron abajo y se canceló el concierto del cantante Gerardo Ortiz.

Sin embargo, el alcalde Jacobo Rodríguez ordenó que se prolongara el horario de venta de bebidas embriagantes, por las horas perdidas por el torrencial aguacero. Se pasó por alto el acuerdo del cabildo, y todo para que se reanudara la fiesta.

Al final, reportó la pérdida de casi 30 millones de pesos y la utilidad de solo 8 millones.

Pérdida, tras pérdida y pareciera que Jacobo Rodríguez tendrá debut y despedida en la política, asediado por Lorenzo Menera, su actual titular de Simas, y con quien enfrenta un pleito feroz, luego de que destituyó a su secretario del Ayuntamiento, Ignacio García, y lo culpó de actos de corrupción.

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