La muerte es algo para lo que tienes que estar listo. Saber que puedes morir te da la oportunidad de vivir el hoy al máximo.
Así como nacemos, estamos destinados a morir. La muerte es una de las etapas de la vida humana. La siguiente pregunta sería: ¿tengo miedo a morir?
La frontera entre la vida y la muerte tiene implicaciones legales, sociales y religiosas. Algunas áreas de la medicina, la terapia intensiva, pueden mantener “viva” a una persona después de maniobras de resucitación cardiopulmonar, las cuales se llevan a cabo siempre y cuando el paciente o la familia lo deseen.
Cuando a tu vida llega un diagnóstico en el que la muerte es una posibilidad, esto te da el tiempo incluso de planear y programar cómo te gustaría que fuera tu muerte, sin miedo, simplemente sabiendo que en el momento en que eso llegue estarás preparado legal y espiritualmente.
Tener preparadas tus voluntades anticipadas o “testamento vital” es tu derecho legal a cómo deseas que sean tus tratamientos médicos en esa última etapa. Alguien pudiera decir: quiero morir rápido sin dolor.
La muerte es algo para lo que tienes que estar listo y no solo legalmente, sino espiritualmente, y este último punto es independiente de tu religión. Saber que puedes morir te da la oportunidad de vivir el hoy al máximo.
Comprender la muerte y el cómo nos gustaría morir, dejar legalmente solucionado esto impide que la familia, los hijos, la esposa no sepan qué hacer en ese último momento. Simplemente dirán: “esto es lo que él o ella quería”.
Así como planeamos vivir, planear la muerte es algo para lo que tenemos que estar preparados. ¿Tú ya estás preparado?
