La crisis familiar y la inseguridad afectan el sano desarrollo de la infancia en nuestro país, donde en promedio mueren seis menores al día víctimas de homicidio, principalmente en siniestros de tránsito y por armas de fuego.
El 30 de abril se festeja en México el Día de las Niñas y de los Niños con el propósito de garantizar y promover que sus derechos sean reconocidos y respetados.
Además, se promueve la generación de políticas públicas transversales para que la infancia mexicana pueda vivir en un entorno familiar y social seguro, así como educarse, jugar y soñar.
Hoy, la niñez en nuestro país enfrenta un desafío mayor a lo que su corta edad les permite asimilar: la violencia familiar y la inseguridad.
De acuerdo con el informe de incidencia delictiva del bimestre enero-febrero del presente año, por parte del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, 375 niños y adolescentes de 0 a 17 años fueron víctimas de homicidios en todas sus modalidades, siendo la principal causa en siniestros de tránsito, con 186 casos, seguida por el asesinato con arma de fuego con 111 casos.
La cifra total de enero a febrero de 2025 representó un promedio de 6.3 homicidios de niñas, niños y adolescentes al día, además de un incremento de 12.6 por ciento con respecto al número de casos reportados durante el mismo periodo del año pasado, con 333 menores víctimas de asesinatos.
La violencia en los hogares también afecta a la niñez mexicana, pues en 6 de cada 10 hogares hay casos de violencia intrafamiliar, ya sea por el abuso en la ingesta de alcohol, drogas o problemas conyugales o económicos.
La niñez que debería disfrutar la etapa más inocente de la vida sufre de un entorno familiar y social muy complicado.
Cuando Pandora, tentada por la curiosidad, abrió la caja que contenía todos los males que el mundo padece hoy como la guerra, el hambre, la violencia y los desastres, también salió de ella la esperanza.
Y todos debemos mantener la esperanza de que los problemas que enfrenta el país y la niñez se pueden revertir para que regrese la paz, la armonía y el respeto a las infancias, derechos garantizados en la Convención Internacional de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes.
Porque con una niñez sana es posible tener el día de mañana un mejor mundo para vivir.

