El PRI se lleva el carro completo en los comicios para renovar el Congreso de Coahuila al arrasar en los 16 distritos.
Con más de 700 mil votos, la alianza PRI-UDC ganó los 16 distritos en la elección de diputadas y diputados locales, obtuvo el carro completo y le propinó una derrota contundente a Morena y al PT.
De la lista nominal de 2 millones 450 mil 297 electores, votaron un millón 249 mil 807 en los 38 municipios, en un ambiente electoral tranquilo, salvo los incidentes de provocación de Tony Flores, en Múzquiz; y Alejandra Salazar, al sur de Saltillo.
Coahuila vivió la elección para renovar el Congreso del estado más participativa, de cada diez electores cinco fueron a votar, y en los anteriores procesos electorales solo habían acudido cuatro.
La alianza Morena-PT solo recibió 330 mil votos, y hubo distritos donde sus candidatos y candidatos fueron arrasados con una diferencia de hasta 40 mil votos.
Carlos Robles Loustaunau, dirigente estatal del PRI, agradeció la confianza de las y los coahuilenses y señaló que el resultado representa un respaldo al gobernador Manolo Jiménez Salinas, que ha permitido que el estado se mantenga como referente nacional en seguridad, desarrollo y en calidad de vida.
Durante las campañas, apuntó el líder tricolor, la Alianza por la Seguridad privilegió las propuestas, la cercanía con la gente y la construcción de acuerdos, frente a los esquemas de Morena y del PT, basados en la confrontación, los ataques y la polarización.
Los coahuilenses enviaron su mensaje muy claro: quieren propuestas, resultados y unidad para seguir avanzando, y esa es la política pública del gobernador Manolo Jiménez.
Se trata de la victoria más aplastante del PRI-UDC y envía el mensaje nacional de que, por corrupto e ineficiente, Morena va en decadencia, afirmó, por su parte, Diego Rodríguez Canales, secretario de Operación Política del Comité Estatal del PRI, al destacar que los coahuilenses reconocen el trabajo, los resultados y el liderazgo del gobernador Manolo Jiménez Salinas.
Mientras, Lenin Pérez Rivera, dirigente de la UDC, afirmó que Morena se topó con ciudadanos reflexivos que no avalan la corrupción de los gobiernos que solo han generado inseguridad y más pobreza.
En tanto, Ariadna Montiel, líder nacional de Morena, presidió una conferencia de prensa para argumentar anomalías en el proceso, sin presentar pruebas y en un evidente ánimo parecido a un funeral, donde las candidatas y los candidatos perdedores se guardaron sus impresiones sobre su trabajo fallido.

