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Necesidad de los servicios

Este sector atraviesa por un periodo de cambios en el que las formas establecidas de hacer rentable siguen cambiando de rumbo.

Como usuarios, adquirimos una amplia gama de servicios o productos según las necesidades individuales o colectivas. ¿Cuántos de estos utilizamos desde el primer momento del día, hasta que este termina?

Esos consumos cubren servicios cotidianos en el domicilio, hasta realizar gastos individuales y vivir experiencias. Algunos ejemplos de uso general: prender la luz, escuchar la tv, abrir la regadera, conectarse al internet, encender el radio, hablar por celular, trasladarse en autobús, hacer compras por aplicación, recibir un pedido de comida rápida, llegar a un autolavado, recortarse o arreglarse el cabello, cargar combustible del automóvil, extender una transferencia bancaria, rentar un taxi, llevar la ropa a la lavandería, entre otros.

Los espacios en colegios y escuelas, además de proporcionar servicios educativos, cuentan con bibliotecas y cafeterías, atención a la salud, librería, servicios de fotocopiado, teléfonos y conexiones de internet. En una universidad con residencia, es probable que los servicios adicionales incluyan dormitorios, servicio médico, bolsa de trabajo, instalaciones cubiertas o al aire libre para practicar deportes, un teatro y además es posible que hasta una oficina de agencia de viajes y un cajero bancario.

El objetivo del servicio es resolver una necesidad del cliente o usuario.

Lo que necesitamos diariamente no cambia rápidamente, pero el cómo podemos conseguirlo o lograrlo sí. Los servicios o productos son fructíferos o provechosos si ayudan al usuario o cliente a hacer algo que ya está haciendo más fácil o práctico, más eficiente o eficaz, o más personalizado.

Es difícil la forma de hacer llegar servicios y proporcionarlos a los clientes, no es fácil de comprender, porque muchos procesos para su distribución son intangibles.

Un servicio es un acto o desempeño que ofrece una parte a otra. Son actividades económicas que crean valor y proporcionan beneficios a los clientes en tiempos y lugares específicos como resultados de cubrir una expectativa deseada.

En ocasiones, los clientes no siempre se sienten satisfechos con la calidad y el valor de los servicios que reciben. Expresan molestia por el retraso en las entregas, el personal descortés, la incompetencia, las horas de servicio poco inconvenientes, la atención deficiente, los procedimientos innecesariamente complicados y muchos otros problemas. Además, la dificultad de encontrar personal que los ayuden, y cuando son obligados a esperar para recibir un servicio o permanecer en fila para ser atendidos.

Este sector atraviesa por un periodo de cambios en el que las formas establecidas de hacer rentable siguen cambiando de rumbo. Las tendencias recientes en los servicios modifican nuestra manera de vivir y ocuparse. Se trabaja en las nuevas formas de satisfacer necesidades existentes e incluso que ni siquiera sabíamos que existían, hace varias décadas, no teníamos la necesidad personal del uso de la tecnología, aplicar la banca electrónica, hacer compras por aplicación, servicios de movilidad, comunicación y entretenimiento digital, entre otras. La pregunta es ¿cómo llegarán los servicios en los próximos años?

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