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Regresar a la Luna es el primer paso para llegar a Marte

José Hernández, astronauta mexicano, habla del éxito de Artemis II y la futura base lunar que servirá para que la humanidad llegue más lejos en el espacio.

En exclusiva para RCG Media, el astronauta mexicano José Hernández, originario de Michoacán y residente de Estados Unidos, habló sobre el histórico regreso de la humanidad a la Luna con la misión Artemis II y de los planes para establecer una base lunar permanente rumbo a Marte.

‘Estamos viviendo días históricos’

“Estamos contentos. Estos son días históricos. Estamos regresando a la Luna”, señaló Hernández al inicio de la entrevista que fue transmitida en el programa “A Primera Hora”, por El Gigante de Coahuila. La tripulación de Artemis II regresó a la Tierra el pasado viernes 10 de abril, y aterrizó frente a la costa de San Diego, donde fue recogida por la Marina. “Ha sido un viaje exitoso”, agregó el mexicano.

¿Por qué es importante volver a la Luna después de 53 años?

José Hernández recordó que la última vez que el ser humano pisó la Luna él tenía apenas 10 años. “Imagínate qué primitiva estaba la tecnología entonces. Ahora tu teléfono celular tiene más poder de computación que las misiones Apolo. Son increíbles los brincos que hemos dado”.

Asimismo, explicó que hoy sí tiene sentido regresar porque la tecnología permite algo que antes era imposible: construir una base de larga duración en la superficie lunar. “Queremos que los astronautas puedan vivir de forma continua en la Luna. ¿Para qué? Para probar todas las tecnologías y solucionar los retos tecnológicos que tenemos para mandar un día al humano al planeta Marte y más allá”.

Adelantó que en 2028 el ser humano volverá a pisar la Luna y comenzará el proceso para desarrollar esa base lunar permanente. “Yo creo que en unos 12 a 15 años vamos a estar mandando astronautas a la superficie del planeta Marte y regresarlos. Es un viaje bastante largo, pero sí va a ser posible”.

La misión Artemis II fue un éxito. Fotografía: NASA

La preparación: años de entrenamiento

Hernández detalló el riguroso proceso de preparación de los astronautas. Primero eres candidato y estudias durante dos años. “Te enseñan a pilotear un jet, no una avioneta; a operar el brazo robótico, el transbordador, la estación espacial; a hacer caminatas en el vacío del espacio en una piscina que tenemos”.

Durante esos dos años, cada viernes hay tres exámenes: uno oral, uno escrito y uno de simulación donde deben resolver problemas. Después de ese periodo obtienen sus “alas” y se les asigna una tarea técnica en la NASA.

“Yo preparaba las naves y les ponía el cinturón a los astronautas antes de irse. Mi cara era la última que veía la tripulación cuando les cerrábamos la puerta”.

Una vez asignada una misión, entrenan con la misma tripulación por 18 meses. En el caso de Artemis II, como es una nave nueva, entrenaron tres años juntos.

Artemis II: un vuelo de prueba exitoso

El astronauta explicó que Artemis II es un vuelo de prueba, el primero tripulado del programa. Artemis I viajó sin tripulación con una trayectoria similar.

“Cuando Artemis I reentró en la atmósfera hubo daño en su sistema de protección termal en la cápsula. Nosotros ya hicimos los arreglos necesarios para reforzar esa área”, dijo. El regreso de esta tripulación servirá para probar ese sistema. “A la fecha ha sido un éxito”.

Uno de los objetivos es instalar una base lunar. Fotografía: NASA

¿Cuánto cuesta ir al espacio y por qué hacerlo?

Aunque no tiene la cifra exacta de Artemis, Hernández señaló que los transbordadores costaban 500 millones de dólares por misión, y Artemis costó mucho más .

Además, reconoció que mucha gente cuestiona el gasto cuando hay problemas sociales en la Tierra. “Yo les recuerdo: no estamos llevando ese dinero en carretillas y dejándolo flotar en el espacio. Estamos gastando ese dinero en trabajos, en ingenieros y científicos bien pagados. Es una economía que se está gastando aquí, pero quienes reciben ese dinero lo regastan o lo reinvierten”.

Añadió que ir al espacio fuerza la innovación y el desarrollo de tecnologías avanzadas que después se comercializan: teléfonos satelitales, sistemas médicos, entre otros. “Hay un estudio que dice que por cada dólar que el Gobierno americano invierte en la NASA, recibe siete dólares en impuestos cuando se venden esas innovaciones. Para mí es un negocio que tiene mucho sentido”.

Ciencia y diversidad en la tripulación

La misión no fue solo un viaje para “ver y tomar fotos”. La tripulación realizó una serie de experimentos, incluyendo pruebas en ellos mismos: sangre, presión y otros indicadores médicos. “La NASA va a aprender mucho de este viaje”.

Hernández destacó también la diversidad de Artemis II: “Hay una persona de color, una mujer. Eso me agrada mucho porque ahora sí podemos ver que el espacio es para todos”.

José Hernández, astronauta mexicano.

El regreso a la Luna: de la política a la ciencia

Para Hernández, el regreso tiene un significado profundo. “La primera vez que fuimos a la Luna fue por política, queríamos ganarles a los rusos. Ahora, 53 años después, nuestra tecnología ya no es primitiva. Ya vamos a poder desarrollar una base de larga duración para que sea un campo de pruebas rumbo a Marte”.

Fe y espacio

Al cierre de la entrevista, se le preguntó por la imagen de la Virgen de Guadalupe que se veía detrás de él. “Sí, fue Domingo de Pascua y uno sí es creyente, católico. Aparte de tener mis transbordadores allí, mis cohetes, aparte la Virgencita, porque creemos en ella y siempre la adoramos, que nos cuide a todos”.

José Hernández cerró agradeciendo la oportunidad de compartir sobre este viaje histórico que marca el inicio de una nueva era en la exploración espacial.

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