Drenajes pluviales saturados, arroyos desbordados y viviendas inundadas son algunos de los problemas que pudimos ver el mes anterior, los cuales exhibieron irregularidades en los permisos de construcción y el desarrollo urbano de la ciudad.
Complicada situación vivió la ciudad de Saltillo por las lluvias intensas durante las primeras dos semanas de julio, correspondientes a la temporada de huracanes y ciclones.
Drenajes pluviales saturados, arroyos desbordados y viviendas inundadas son algunas de las situaciones que hemos enfrentado los saltillenses y que, desde luego, obligaron a redoblar el trabajo de las autoridades estatales y municipales.
Resulta lamentable que, por un lado, haya gobiernos que no se interesen en invertir en obras de drenaje pluvial, simplemente porque son trabajos que no se ven y obviamente no se los aplauden en eventos protocolarios y, por otra parte, los fraccionamientos que han sido autorizados al vapor, incluso en zonas de riesgo.
Ello se ha visto reflejado en las severas inundaciones que se han registrado en diversos puntos de Saltillo, principalmente en la zona norte.
Fraccionamientos como Country Club, Nazario Ortiz y Omega, entre varios más, así como los bulevares Colosio, Musa de León y Fundadores, por mencionar algunos, enfrentaron las peores inundaciones, con automóviles varados, severos daños en las viviendas, incluso pérdida total, lo que representó un desfalco millonario para sus propietarios.
Los afectados se sienten desprotegidos, piden apoyo y claman justicia porque señalan que no tienen respuesta de las constructoras que les vendieron las casas. Se han visto en la necesidad de buscar ellos solos una solución a su problemática, en medio de una gran desesperación y, lo peor, en muchos casos han abandonado sus hogares porque quedaron inhabitables tras las inundaciones.
Es lamentable que haya autoridades que otorgaron permisos a las empresas dedicadas a la edificación de viviendas, sin que se cumpla con el reglamento de construcción, que después hagan “ojo de hormiga” y dejen desamparados a los ciudadanos.
Resulta curioso, además, otro aspecto: que sea mínimo el número de afectados que acuden a instancias como el Infonavit para hacer uso de su seguro contra daños. Esto pone de manifiesto que falta difusión de este tipo de programas por parte de ese instituto.
Situaciones como las vividas por las inundaciones, causadas por irresponsables gobiernos, ponen en jaque a las autoridades del Estado y Municipio, que ahora buscan apoyar de alguna manera a los afectados.
Ahora, la solución a estas problemáticas está en manos de los actuales gobiernos. En respuesta, el alcalde de Saltillo, Javier Díaz González, aseguró que su Administración no va a autorizar la construcción de fraccionamientos en lugares que resultan inseguros.
Mientras tanto, se siguen sufriendo los embates causados por la irresponsabilidad de algunas autoridades, al grado de que las familias ya le tienen miedo a las lluvias.

