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Venezuela, bajo el madurismo sin Maduro

Después de la captura del presidente venezolano, quedan más dudas que respuestas, pues aún sigue en el poder el mismo régimen.

Nicolás Maduro Moros se reeligió en el cargo como presidente de Venezuela por tres periodos, y el “triunfo” en la elección del 2024 fue muy cuestionado por los señalamientos de fraude por parte de los venezolanos y organismos internacionales, pero fue avalado por el Consejo Nacional Electoral sin dar a conocer las cifras finales de las votaciones.

Disfrutó el poder casi 13 años después de la muerte de Hugo Chávez en el 2013, quien estuvo al frente del país 14 años. Tras la incursión militar de tropas estadounidenses en Caracas que capturaron al mandatario venezolano y su esposa Cilia Flores para enfrentar cargos por narcotráfico y terrorismo en Estados Unidos, el catedrático de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC) Juan Carlos Centeno, de nacionalidad venezolana, platicó en exclusiva con RCG Media Magazine sobre la situación política por la que atraviesa el país sudamericano: “el madurismo sin Maduro”.

“La situación actual de Venezuela en estos momentos se observa todavía de mayor incertidumbre, que era lo esperado. Hay cambios que son paulatinos y que prácticamente el proceso los va llevando de la mano. Aquí no hay un proceso claro”, señaló.

“El madurismo sin Maduro es terrible, porque sigue siendo madurismo aunque ahora de carácter civil”, afirmó Juan Carlos Centeno, catedrático venezolano de la UAdeC.

¿Quién va a gobernar Venezuela?

El catedrático Centeno recordó que para los venezolanos es claro que Maduro no era el presidente legítimo de Venezuela porque se había robado las elecciones de julio de 2024, cuando habría ganado el opositor Edmundo González Urrutia; sin embargo, tras la intervención internacional “se pierde la institucionalidad que no había”:

“La gente pensó inmediatamente en María Corina Machado, lo cual también era un error, porque María Corina no ganó las elecciones, sino Edmundo. De ese tamaño es la confusión, y a Edmundo ni en su casa lo hacen”, reflexionó.

Al día siguiente de la captura de Nicolás Maduro, en rueda de prensa el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló que la presidenta encargada iba a ser Delcy Rodríguez, en su calidad de vicepresidenta de la República de Venezuela.

¿Qué dice la oposición? Que cómo va a asumir la presidencia una vicepresidenta que también es ilegítima, porque no se ganó esa elección con Maduro”, resaltó Centeno. 

Asimismo, explicó que “el madurismo sin Maduro es terrible, porque sigue siendo madurismo aunque ahora de carácter civil. Entonces tenemos un madurismo por primera vez, que quien encabeza el Gobierno es la presidenta encargada Delcy Rodríguez. Y su hermano Jorge, presidente del Congreso, se encargó de juramentar a su hermana por decisión de Trump, por decisión de la política económica de Trump y su equipo. Entonces la pregunta es: ¿quién está gobernando Venezuela?”.

Delcy Rodríguez rindió protesta como presidenta encargada de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro.

El petróleo como botín de guerra

Ante el riesgo de que Donald Trump pierda las elecciones intermedias de este año, el panorama para Venezuela es peor, ya que el Partido Demócrata, opositor a los republicanos de Trump, puede ganar la mayoría en el Congreso. Esto ha generado incertidumbre entre las empresas de la industria petrolera, a las cuales el mandatario estadounidense les prometió 100 mil millones de dólares en inversiones petroleras.

“Repsol dijo: a mí me deben tantos millones. Creo que Chevron pidió 20 mil millones de dólares, creo que le debían. Todas están cobrando”, apuntó el catedrático de la UAdeC. “¿Qué seguridad les puede dar Trump si tiene una elección intermedia que si la pierde va a tener el Senado en contra?”.

Además, explicó que la presidenta encargada Delcy Rodríguez no es del agrado de la oposición venezolana, que es mayoría en ese país. “Se dice que el chavismo que puede estar apoyando a Maduro no es mayor del 15 por ciento”, estimó Centeno y cuestionó: “¿cómo les puede garantizar que van a recuperar los miles de millones de dólares perdidos durante los últimos dos regímenes? No hay manera”.

Edmundo González Urrutia, líder de la oposición venezolana y candidato en las elecciones presidenciales de 2024, tras las cuales se tuvo que exiliar en España.

¿Protectorado?

El investigador de la máxima casa de estudios de Coahuila refirió que, en la primera parte de la invasión estadounidense, pensó que se trataba de un protectorado, con la intención de concretar una anexión de un siguiente estado como Puerto Rico en el caso de libre asociado.

“Lo único que te tranquiliza es que puede haber varios escenarios. El primero es que Trump gane las intermedias y pueda darle certeza jurídica a los inversores. Segundo, con ese resultado electoral, yo creería que tiene que decir qué hacer con Delcy, si convoca a elecciones o no, porque el peor escenario es que Delcy termine el periodo usurpado, que arrancó en el 2025 y llegaría hasta el 2030. Entonces Delcy podría concluir el periodo de Chávez, porque Chávez llegó en la campaña de 1988 y decía que hasta el 2030 iba a ser el cambio venezolano”.

Juan Carlos Centeno concluyó diciendo que vienen tiempos muy complicados para Venezuela, al estar bajo el mando de una presidenta ilegítima, que no defiende la soberanía nacional, sino más bien busca no ser una presa más del hombre que está detrás del poder y que no va a ceder a las presiones de organismos internacionales, porque para Trump, primero están los intereses económicos de Estados Unidos que la paz y tranquilidad del pueblo venezolano.

María Corina Machado, opositora al régimen de Maduro, ganó el Premio Nobel de la Paz.

María Corina no está en el radar

María Corina Machado ganó el Premio Nobel de la Paz, y se pensó que ella podría asumir la presidencia de Venezuela, pero Donald Trump dijo que ella no tiene “el apoyo y el respeto” suficientes del pueblo venezolano para liderear una transición pacífica.

Al respecto, el catedrático Juan Carlos Centeno comentó que “fue una anulación completa. Y en su desesperación, tratando de entrar en el ánimo del mandatario estadounidense, María Corina se ofreció a entregarle el Premio Nobel al considerar que lo merece más que ella al haber liberado al país, lo que para mí habla que ha llegado a un nivel de ponerse de tapete de piso”.

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