Si tienes hij@s menores de 10 años que no tengan el refuerzo o jóvenes que no recuerdan si están vacunados, acude lo más pronto posible a un centro de salud.
Las alertas se encienden, la preocupación es colectiva. De pronto todo mundo busca su cartilla de vacunación. ¿Estoy vacunado?, es la pregunta que más han recibido las mamás últimamente.
¿Volverá a pasar lo que nos marcó en 2020? ¿Estamos nuevamente frente a una pandemia? La realidad es que no, esta situación es diferente. El sarampión no se previene con cubrebocas ni con cierre de escuelas, se evita estando vacunado.
En 1995 se presentó el último caso en México; sin embargo, a principios de2026 se ha reportado un nuevo brote con múltiples casos en el país, 29 personas han fallecido por sarampión, ninguna de ellas estaba vacunada.
Y si bien es cierto que el Gobierno federal es el encargado de proveer vacunas y que estas sean accesibles para todos, ya no importa enfrascarse en la discusión de en qué sexenio falló el sistema y se dejó de vacunar. Lo que importa realmente es crear conciencia y entender que la vacunación salva vidas y que la responsabilidad no solo es del Gobierno, también es de los padres de familia, de cumplir con la cartilla, de terminar con ideologías absurdas donde creen que aplicarte el biológico es malo o que causa problemas severos; el único problema severo es que sin vacuna es muy probable que mueras.
Si tienes hij@s menores de 10 años que no tengan el refuerzo o jóvenes que no recuerdan si están vacunados, acude lo más pronto posible a un centro de salud. Vacúnate, salva tu vida y corta la cadena de contagio.

