Con un traje de color crema, un reloj de oro y tenis, Benito demostró su capacidad para dictar la conversación estética del planeta.

Bad Bunny encabezó el pasado 8 de febrero el show del medio tiempo del Super Bowl donde mostró que su impacto musical ha trascendido al terreno de la moda y se ha convertido en un fenómeno del stylist a nivel mundial.

Benito Antonio Martínez Ocasio eligió ser monocromático al vestir de Zara, el gigante español de la moda accesible, una marca con la que el promedio de los televidentes está familiarizado, en lugar de ir por marcas de lujo como lo ha hecho en el pasado, o que incluye en algunas de sus canciones como en “Chambea”, donde habla de Gucci, Prada o Balenciaga, así como en “Caro”, en la que dice “Louis Vuitton me queda cabrón”.

Utilizó un traje tipo sastre color crema acompañado de una corbata del mismo tono. En la parte de arriba manejó un jersey con el número 64 al frente (en referencia al año de nacimiento de su tío Cutito, quien le enseñó sobre la NFL) y su apellido Ocasio en la espalda, logrando un outfit formal sport, mientras que para la parte final optó por una chaqueta tipo blazer del mismo tono.

El mejor complemento

Los tenis que sacó en colaboración con Adidas complementaron su outfit. Se trata del modelo BadBo 1.0 Resilience en color blanco, y tanto fue el furor que causó durante el espectáculo que la búsqueda de las zapatillas se incrementó en Google en un 496 por ciento.

La silueta de estos tenis es todo lo que esperarías de una colaboración del cantante con la marca: combina estética, estructura robusta y detalles que recuerdan a modelos clásicos de basquetbol como los Jordan 4 y streetwear.

La alta demanda provocó que en varias tiendas y aplicaciones apareciera como agotado o con disponibilidad muy limitada.

La primera versión en tonos marrones lanzada días antes se agotó en minutos, ya que solo se produjeron mil 994 pares, cifra que hace referencia al año de nacimiento del artista. Tras el enorme impacto del Super Bowl, las búsquedas del modelo impulsaron la demanda. Hasta el momento no se sabe si anunciarán el restock de este modelo.

En su brazo también apareció un reloj Royal Oak, el modelo más emblemático de la marca Audemars Piguet, fabricado en oro amarillo de 18 quilates con esfera de malaquita, que combinó elegancia y sofisticación.