A partir de los avances de la medicina, gracias a la inteligencia artificial, en unos años la esperanza de vida cambiará radicalmente.

Dentro del cine y la literatura han existido superhumanos con habilidades extraordinarias, personas alteradas biológicamente que son superiores y cuentan con una mayor capacidad de vivir que las personas “normales”. 

Gracias a la IA y los avances en la medicina, estamos cerca no de crear un superhumano modificado con capacidades físicas distintas a las demás, pero sí alinear las bases para interpretar y procesar nuestros datos biológicos de tal manera que aumente la calidad de vida.

El ingeniero biomédico español Ángel Alberich-Bayarri, cofundador de la empresa Quibim, explicó en una entrevista a EFE, que las imágenes médicas actuales, como las resonancias magnéticas o las ecografías, tienen un gran volumen de información que el cerebro humano es incapaz de procesar.

Alberich-Bayarri afirmó que herramientas como QP-Prostate o QP-Breast ya actúan para detectar patrones malignos imperceptibles, mucho antes de que se manifiesten los primeros síntomas en el cuerpo humano.

En un futuro, dijo que la humanidad podrá conocer el estado exacto de sus órganos en tiempo real y así curar una enfermedad antes de que aparezca y que la vejez sea un proceso distinto al actual.

Un escáner completo a tiempo del cuerpo humano podría generar un “gemelo digital” en el que los doctores sean más precisos, ya que tendrán la información concreta de tus órganos y cómo sanarlos.

Pero además de que la IA genere un “gemelo digital” para las enfermedades, Raymond Kurzweil, inventor estadounidense, dijo en su libro “The singularity is nearer” (“La singularidad está más cerca: Cuando nos fusionamos con la IA”) que la inteligencia artificial podrá integrar nanobots diseñados para navegar por el cuerpo humano y poder actuar sobre él.

Como todo, existen discusiones sobre el uso de la IA en cualquier aspecto de la vida, sobre la ética, la seguridad y el acceso que tenga cualquier persona a tu vida, ya que prácticamente cualquier persona podría saber todo de ti por dentro y por fuera.

En el futuro, podríamos ver avances que permitan a las personas recuperar la movilidad, mejorar sus sentidos. Estos avances no generarían humanos como Spiderman o Ironman, que luchen por la justicia, pero podrían acercarnos a una versión más saludable y resistente de nosotros mismos.