Robert Francis Prevost Martínez se convirtió en el líder de la Iglesia católica tras el fallecimiento del papa Francisco, con quien comparte postulados sobre la paz, la justicia y el medio ambiente. De 69 años, originario de Estados Unidos y de nacionalidad peruana, ha reprochado las injusticias sociales, como la política migratoria de la Casa Blanca y la represión en Lima.

Miles de católicos en la Plaza de San Pedro y millones a través de las pantallas escucharon las palabras que desde hace días esperaban: “Annuntio vobis gaudium magnum: habemus papam”.

El jueves 8 de mayo, a las 18:07 horas en Roma, el humo blanco comenzó a salir; una hora después el cardenal protodiácono Dominique Mamberti anunció al sucesor de San Pedro: Robert Francis Prevost, quien eligió el nombre de León XIV.

Su santidad León XIV es estadounidense, con ascendencia española, francesa e italiana; además con nacionalidad peruana y un pasado misionero en el país latinoamericano.

‘Todos conservamos en nuestros oídos la voz débil pero siempre valiente del papa Francisco, permítanme dar continuidad a esa bendición’

Durante su primer mensaje, quedó despejada una de las dudas más urgentes de los católicos: ¿Dará continuidad al trabajo del papa Francisco? Además de iniciar su mensaje recordándolo y solicitando se le permita seguir con “su bendición”, el papa León XIV forma parte de la Orden de San Agustín, la cual se caracteriza por su voto de pobreza y por ser una orden mendicante, sostenida por la limosna del pueblo.

Robert Francis Prevost se convirtió en el papa León XIV.

‘Ayúdennos ustedes los unos a los otros para construir puentes con diálogo, con el encuentro, uniéndonos todos para ser todo un solo pueblo, todos en paz’

Robert Francis tiene una larga preparación profesional, una licenciatura en Ciencias Matemáticas, una maestría en Divinidad y una licenciatura y doctorado en Derecho Canónico. Gracias a su trabajo pastoral, fue nombrado obispo y administrador apostólico de la Diócesis de Chiclayo, una ciudad en el noreste de Perú; posteriormente en 2023 fue nombrado prefecto del Dicasterio para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina.

‘Si se me permite también, unas palabras, un saludo para todos aquellos, donde un pueblo fiel ha acompañado a su obispo’

Durante la década de 1980 comandó la misión de Chulucanas en Perú; volvió al territorio en 1988 tras una breve interrupción y hasta 1999 volvió a Chicago. En 2015 recibió la nacionalidad peruana.

Ahí, desde la Plaza de San Pedro, envió un mensaje en español al pueblo latinoamericano que lo ha acompañado durante su trabajo pastoral, la comunidad peruana.

León XIV, el mensaje implícito

Hay dos mensajes que si bien no se dicen, sí se envían en el momento de presentar al nuevo pontífice de la Iglesia católica: su nombre y su atuendo. Prevost eligió León XIV, que podría ser un homenaje a León XIII (1878-1903), quien es recordado por sus aportes en la doctrina social al mundo moderno y su capacidad diplomática. Fue quien abordó en la doctrina social católica los derechos de los trabajadores, la justicia económica y las responsabilidades del Estado y el capital frente a la pobreza.

Por otro lado, dentro de la Sala de las Lágrimas, a un lado de la Capilla Sixtina eligió un atuendo similar al de Benedicto XVI: la sotana blanca y la muceta de terciopelo roja bordada con armiño.

El papa León XIV dio su primer mensaje como máximo jerarca de la Iglesia católica.

‘Ave, oh María, piena di grazia…’

León XIV, en su primera aparición como papa, le da un lugar muy especial a la Virgen María: pidió a la feligresía que rezaran por él y que lo encomendaran a ella, iniciando la oración que todos los católicos conocen, el Ave María. Justamente el 8 de mayo es día de la Virgen de Luján, especialmente celebrada en Sudamérica, esta es la segunda coincidencia con las celebraciones de la Virgen, su ordenación como obispo fue un 12 de diciembre de 2014, celebración de la Virgen de Guadalupe.

‘Esta es la paz de Cristo resucitado, una paz desarmada y desarmante que proviene de Dios, de Dios que nos ama a todos incondicionalmente’

El papa mencionó la urgencia de tener paz, de recibir a todos con los brazos abiertos, especialmente a quienes necesitan de caridad y de amor.

En medio de una crisis mundial que persigue a los más vulnerables, escándalos de pederastia al interior de la Iglesia católica, la urgencia de justicia y de recuperación de la fe… En León XIV está puesta la fe de miles de millones de feligreses que esperan un papa amoroso, conciliador, justo y guiado por el amor de Dios que, sin excepciones, alcanza a toda la humanidad.