Desarrollar el transporte público como piedra angular de la movilidad es indispensable para mitigar los efectos negativos del uso excesivo del coche.

Si el tráfico, el alza de siniestros viales, la mala calidad del aire, el aumento del parque vehicular y la falta de alternativas sustentables, atractivas y seguras para desplazarse son los síntomas que tiene una ciudad, el diagnóstico es carrocentrismo, un modelo de planificación urbana y de movilidad que prioriza el coche particular en agravio a otros medios de transporte, como el transporte público, la bicicleta y caminar.

En la Zona Metropolitana (ZM) de Saltillo se hacen 3 millones 400 mil de viajes diarios, el 70 por ciento en automóvil privado; es decir, 2 millones 380 mil de desplazamientos, de acuerdo con un estudio de origen-destino de la ZM, complementado con estudios de campo específicos para el transporte público, como parte del programa Aquí Vamos Gratis y el rediseño de las rutas en la capital de Coahuila por el Gobierno municipal.

Para lograr 2.3 millones de viajes, se necesitaría que todos los coches registrados en Saltillo (el Instituto Municipal de Movilidad Urbana Sostenible cerró la cifra en 500 mil vehículos) salieran a las calles al menos cuatro veces al día, incluyendo desplazamientos cortos a la tienda o escuela dentro de la misma colonia de origen, así como a zonas de trabajo o industriales, comerciales o cualquier otro punto dentro en la ciudad.

El Instituto Municipal de Movilidad Urbana Sostenible estima un total de 500 mil vehículos registrados en Saltillo.

En cambio, el uso del transporte público representa un 15 por ciento de los viajes, y el resto se realiza en transporte de personal, taxis, servicios de aplicación, además de una pequeña fracción en bicicleta y caminando.

Saltillo es el principal generador y atractor de viajes al día por su volumen poblacional, pues acaparó 2.8 millones, de los cuales 2.2 millones se quedan en el interior de la ciudad. Según los resultados del estudio, muchos de estos traslados son de corta distancia, lo que ha configurado microzonas o microviajes en Saltillo, además de focos importantes en las zonas industriales en Ramos Arizpe (General Motors, Fiat Chrysler Automobiles, Santa María) y Derramadero, donde el transporte de personal atiende los picos de demanda.

Siete de cada diez viajes en Saltillo también se hacen en carro, aunque sean de corta distancia o dentro de los mismos polígonos como el Norte, Sur, Oriente, Poniente y Centro. ¿Por qué? “La primera (razón) es el carrocentrismo, como lo llaman ahora”, dijo en entrevista para RCG Media Magazine el titular del Instituto Municipal de Movilidad Urbana Sostenible de Saltillo (IMMUS), Víctor de la Rosa. “Es una herencia cultural directa norteamericana. En casi ningún otro lugar ya está de moda andar comprando carros y tener de dos a tres carros en la casa”.

Explicó que, en números cerrados, Saltillo cuenta con 500 mil vehículos registrados, para un millón de habitantes, distribuidos en alrededor de 250 mil hogares, según cifras del Inegi; lo que daría como resultado un promedio de dos carros por hogar; sin embargo, el Censo de Población y Vivienda 2020 reportó 161 mil 479 viviendas en Saltillo que disponen de automóvil o camioneta, lo que se traduce en un promedio de tres coches por hogar. “Ese es el nivel de carrocentrismo que tenemos”, subrayó Víctor de la Rosa, del IMMUS.

El carrocentrismo es un modelo de planificación urbana y de movilidad que prioriza el coche en detrimento a otros medios, como el transporte público, la bicicleta y caminar.

Para mitigar los efectos del carrocentrismo, y por ende disminuir el uso excesivo del coche, el programa Aquí Vamos Gratis contempla el objetivo de “Desarrollar el transporte público como piedra angular de la movilidad”, según consta en la Gaceta Municipal publicada el 10 de octubre de 2025. El reto es mayúsculo, pues la mayoría de los traslados en la ciudad se hacen en carro, incluso los microviajes dentro de un sector de la ciudad.

“La gente permanece ya en las zonas en donde se satisfacen sus necesidades”, señaló Víctor de la Rosa. “La gente del Sur se queda en el Sur, la gente de Oriente permanece en Oriente, la gente del Norte se queda en el Norte y entonces esto ayuda muchísimo a esa micromovilidad”.  El rediseño de las rutas está relacionado con estos microviajes, que se conectarán con las rutas troncales, además de fomentar la movilidad activa con ciclocarriles y banquetas amplias para peatones.