Trucos publicitarios, falta de trabajo territorial y problemas internos definen el arranque de precampaña de las y los aspirantes de Morena en Coahuila.

Colocar la silueta de la presidenta Claudia Sheinbaum atrás de las y los candidatos de Morena es trampa, y refleja que, sin ese truco publicitario, se reducen sus posibilidades de ganar alguno de los 16 distritos en la elección del domingo 7 de junio, para elegir diputados locales.

Morena Coahuila, con esas argucias publicitarias, reconoce que su fuerza radica en la presidenta Sheinbaum y no en su actividad política, el llamado trabajo territorial constante, permanente.

Embroncados por dentro, no tienen brújula y cometen errores como el espectacular en el bulevar José Narro de Saltillo, donde aparece Pily de Aguinaga, candidata morenista al distrito 10, pero que está en Torreón.

Apareció cuatro días y luego desapareció, pero demuestra la desorganización en el partido guinda.

El espectacular de la candidata al distrito 10, en Torreón, apareció en el bulevar José Narro Robles en Saltillo. Fotografía: Cortesía

Al mismo tiempo, la alianza que formó con el Partido del Trabajo (PT) vive su peor momento, por los antecedentes de enfrentamiento y de divisionismo.

En su visita a Saltillo, Andy López Beltrán dejó claro que solo apoyarán con recursos a las y los candidatos de Morena en los 11 distritos que negociaron. Los y las candidatas del PT en los seis restantes que “se rasquen con sus propias uñas”.

Por su parte, el Partido del Trabajo carece del sustento económico de la anterior elección de gobernador del estado, luego de que su principal financiador, el legislador Tony Flores, no obtuvo contratos de carbón de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en la nueva Administración federal.

Esa decisión ha disminuido las ganas de la dirigencia petista de ampliar su presencia política, e incluso de encontrar candidatas o candidatos en los cinco distritos que le tocaron.

Otro factor más que debilita a Morena es la candidatura de Pily de Aguinaga, esposa de Shamir Fernández, y de Fernando Hernández en el distrito 11, esposo de la diputada federal Cintia Cuevas.

Cuatro días fue retirado el espectacular de Pily de Aguinaga en Saltillo. Fotografía: Cortesía

Ambas decisiones, contravienen el rechazo de la presidenta y líder moral de Morena, Claudia Sheinbaum, contra el nepotismo, que significa el uso de un cargo para designar familiares a otro cargo público, al margen del principio de la meritocracia, los méritos y la capacidad, primero.

Pero sin duda, el pasivo más fuerte que arrastra el partido político Morena se refiere a las herencias de corrupción y de impunidad que dejo el expresidente Andrés Manuel López Obrador.

Desde el clima de inseguridad que derivó en que la presidenta Sheinbaum acabara con la política de los abrazos y los no balazos, hasta el surgimiento de los nuevos ricos que encabezan los hijos de AMLO y los narcopolíticos que alientan a los delincuentes.

Entidades incendiadas por la violencia como Sinaloa, Veracruz, Jalisco, Guerrero, Tamaulipas, entre otras; y políticos, hasta ahora con fuero, como Adán Augusto López.

El pasado alcanzó a Morena con todos los pasivos, y en Coahuila es frágil por la división y la falta de trabajo político en colonias y barrios, en todas las zonas de las comunidades y eso reduce sus posibilidades de ganar distritos en la elección que ya llegó: el domingo 7 de junio.