En el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, es necesario sensibilizarnos sobre salud mental, acompañamiento, esperanza y recuperación.
Cada 10 de septiembre, el mundo pone la mirada en una problemática que desafortunadamente ha ido en aumento.
El Día Mundial para la Prevención del Suicidio surgió con el objetivo de generar conciencia, promover la conversación sobre salud mental y, sobre todo, recordar que la prevención es una responsabilidad que involucra a toda la sociedad.
Sin embargo, hablar del suicidio no es sencillo. Durante años, el silencio, los prejuicios y el miedo a abordar el tema han dificultado que muchas personas pidan ayuda cuando atraviesan momentos de profundo dolor emocional.
“La Asociación Internacional para la prevención del suicidio, junto con la Organización Mundial de la Salud (OMS), promueve ciertas estrategias y campañas para poder abordar este tema y tiene un lema, que tiene que ver con cambiar la narrativa de suicidio, que no solamente implica hablar del tema, sensibilizarnos, entender que el dolor y el sufrimiento son reales y que pueden llevar a una persona a tener tanto malestar que llegue a pensar o a quitarse la vida”, sostiene en entrevista Karla Valdés, reconocida psicóloga e investigadora, exdirectora de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC).
“Las personas podemos estar en contacto con nuestros seres queridos, mandar un mensaje, estar ahí presentes, apoyar a quien sabemos están pasando por un mal momento”.
Karla Valdés, psicóloga e investigadora.

Escuchar sin juzgar
De acuerdo con Karla Valdés, uno de los mayores retos continúa siendo construir espacios seguros en los que las personas puedan hablar de su salud mental sin sentirse señaladas. Evitar minimizar el sufrimiento y acompañar sin prejuicios son acciones que pueden convertirse en una red de apoyo.
“Las personas podemos estar en contacto con nuestros seres queridos, mandar un mensaje, estar ahí presentes, apoyar a quien sabemos están pasando por un mal momento”, expresa.
Una responsabilidad de todos
La maestra en Psicología Clínica por la UNAM afirma que la prevención del suicidio no corresponde únicamente a especialistas de la salud mental sino que involucra a las familias, amistades, escuelas, centros de trabajo, instituciones y a la sociedad en general.
Conocer las líneas de ayuda, identificar los espacios de atención y saber a quién acudir ante una crisis permite construir comunidades más preparadas para responder.
“De manera individual podemos leer, estar informados del tema, preguntar. Algunas personas que han sido sobrevivientes o supervivientes del suicido al platicar su experiencia, su historia, comparten una perspectiva de esperanza, de que realmente se puede salir y todo lo que podamos hacer para apoyar el tema de la importancia de la salud mental como personas, eso va a ayudar”.
Cambiar la narrativa significaría hablar del suicidio con responsabilidad, pero también hablar de salud mental, de acompañamiento, de esperanza y de recuperación, de acuerdo con la especialista.
“Nos puede ayudar a que hay líneas de la vida, lugares, personas que nos pueden ayudar y eso también nos genera un espacio de apoyo, de comunidad, un espacio seguro donde no somos juzgados por tener algún tipo de problema, de malestar. Todo esto va a ayudar muchísimo a que podamos poco a poco y todos juntos a que tengamos una responsabilidad social y podamos ir apoyando para que se pueda lograr disminuir las personas que mueren por esta causa”, concluye Karla Valdés.
Entérese…
- En Coahuila en 2025 se registraron un total de 314 suicidios, cifra superior a la del 2024, que cerró con un total de 284, de acuerdo con el Inegi.
- Saltillo se mantuvo como uno de los municipios de Coahuila con mayor incidencia de suicidio en 2025.
- De acuerdo con la Fiscalía General del Estado, hasta el 31 de julio de este año se habían registrado 55 casos.
