Las legisladoras morenistas se posicionaron junto a Cuauhtémoc Blanco, acusado de abuso sexual, y lo ‘acuerparon’ gritando: ¡no estás solo!

En días pasados tuvimos que ver una de las escenas más detestables y asquerosas dentro de la política, y vaya que hemos presenciado muchas.

El diputado Cuauhtémoc Blanco, acusado de abuso sexual contra su media hermana, fue puesto “a disposición” del pleno para votar su desafuero, y ¿qué creen? Sin problema alguno obtuvo la mayoría a su favor. Hasta la oposición emitió su voto para favorecerlo.

Si ya era indignante la situación… se pone peor. Las legisladoras morenistas se posicionaron junto a él y lo “acuerparon” gritando: ¡no estás solo!, como si fuera 8 de marzo, como si él fuera la víctima.

El voto de las y los legisladores para que Cuauhtémoc mantuviera el fuero fue en su propio beneficio, en caso de necesitarlo en un futuro. Seguro con las “honestas” carreras que han tenido en puestos públicos, más de uno se pudo reflejar en esa posición.

Ojo: no significa que en manos de los diputados estuviera el futuro del exgobernador, significaba que había una esperanza para la víctima de llevar un juicio justo. Esperanza que se desvaneció en las manos de quienes prometieron estar del lado del pueblo, incluso de una oposición que prometió no permitir que se aplastaran los derechos de los mexicanos a manos de la cuarta transformación.

A poco más de un mes de aquellas marchas, está muy claro: es fácil gritar, denunciar, exigir… hasta que ponerse en contra del agresor, y a favor de la víctima, significa perder los propios privilegios y la propia protección.