La Refinería Olmeca en Dos Bocas fue criticada por el sobrecosto y la desestimación de advertencias técnicas y ambientales. Ahora, regresa al cuestionamiento público tras el incendio en el que cinco personas perdieron la vida.

Ahora, otro de los caprichos del líder moral de Morena, Andrés Manuel López Obrador, la Refinería Olmeca en Dos Bocas, Tabasco, se incendió el pasado 17 de marzo. Cinco trabajadores murieron al tratar de huir del fuego que se extendió sobre la barda perimetral, inundada de residuos de hidrocarburos de la planta construida sobre un manglar, casi sobre el nivel del mar.

Según Pemex, las lluvias provocaron el fatal incendio en el predio 1 de almacenamiento de hidrocarburos. Los cinco trabajadores que murieron quedaron atrapados por el fuego.

La Refinería Olmeca, en Dos Bocas, fue construida a pesar de las denuncias y manifestaciones de ecologistas de la región, porque el terreno era zona protegida, por la existencia de manglares.

Aun así, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, encaprichado, rechazó las voces de especialistas en medioambiente, mantuvo la construcción e inauguró la refinería el 1 de julio del 2022.

Al anunciar su construcción, anunció que tendría un costo aproximado a los 157 mil 343 millones de pesos. Sin embargo, con el tiempo aumentó el costo de la construcción y alcanzó los 330 mil millones de pesos. Un 135 por ciento más de lo presupuestado al inicio.

El Gobierno de AMLO desestimó las advertencias técnicas y ambientales sobre la idoneidad del terreno, ubicado en zona inundable y con alta sensibilidad ecológica.

En el proceso de construcción fue denunciada la decisión del Gobierno de Tabasco de no someter la obra a concursos de licitación y entregar los contratos en lo oscurito a los amigos de AMLO y del entonces secretario de Gobernación, Adán Augusto López.

Hoy la Refinería de Dos Bocas trabaja solo al 40 por ciento de su capacidad instalada, mediante los procesos de refinería de petróleo y su transformación en gasolinas y diésel.

Mientras la refinería trabaja al mínimo de su capacidad, entre el 80 y el 90 por ciento de las gasolinas que se utiliza en el mercado nacional es importada de los Estados Unidos.

Pero lo más grave es que especialistas en su funcionamiento ya habían advertido los riesgos de accidentes por hundimiento, porque se construyó sobre dos manglares y casi al nivel del mar.

El incendio se debió precisamente a las fuertes lluvias que provocaron la inundación en la zona de hidrocarburos, donde los casi 37 trabajadores fueron sorprendidos por el fuego. Cinco de ellos quedaron atrapados y murieron en el lugar.

El Gobierno federal anunció la creación de una comisión que investigue las causas del incendio y determine si hubo o no responsables aun y cuando los especialistas ya habían advertido los riesgos para el personal, porque fue constituida en una zona de alto riesgo.

El Tren Interoceánico, proyecto clave del expresidente Andrés Manuel López Obrador, se  descarriló el 28 de diciembre del año pasado en Oaxaca, con un saldo de 14 personas muertas.

Cero y van dos

El 28 de diciembre del año pasado, otro capricho más del expresidente morenista, Andrés Manuel López Obrador, le costó la vida a 14 personas y 78 resultaron heridas.

El Tren Interoceánico que salió de Oaxaca hacia Veracruz se descarriló en una curva, donde había evidentes fallas en la construcción con durmientes y fierros viejos, habilitados con pintura, además de piedra de segunda, no apta para garantizar la seguridad de los pasajeros.

Antes, salieron a la luz audios en los que propietarios de dos empresas favorecidas con los contratos de venta de piedra machacada, conocida como balastro, que se usa para dar estabilidad y drenaje a las vías del ferrocarril.

En el audio, el empresario habla con Pedro Salazar, primo de los hijos de Andrés Manuel López Obrador, y le dice que cada tres mil kilómetros le dan un mochecito a los del laboratorio para que no sancionen la calidad del balastro, y apunta: “Ya cuando se descarrile el tren, será su pedo”.

El Tren Interoceánico que salió de Oaxaca hacia Veracruz se descarriló.

Aun y cuando había pruebas del mal estado de la vía y de los actos de corrupción, la investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) determinó que el descarrilamiento del tren se originó porque los dos conductores de la máquina viajaban con exceso de velocidad.

Los hijos de Andrés Manuel López Obrador y los empresarios que participaron en la construcción de la obra quedaron al margen de la investigación.

El Tren Interoceánico superó, en su construcción, los 62 mil millones de pesos, cuando al inicio se presupuestó en 34 mil millones de pesos.

Hoy junto con el Tren Maya, la Refinería Dos Bocas y el aeropuerto Felipe Ángeles (AIFA), queda claro que en cada obra, y por encima de las necesidades, se trató del capricho del expresidente Andrés Manuel López Obrador, recordado por la inseguridad, la corrupción y la impunidad durante su sexenio y la herencia negativa que dejó a su paso en nuestro país.