Una empresa se integra de estructuras, procesos y relaciones que requiere para responder a la cadena de incrementar valor.

Tal vez nos preguntaremos ¿cuál será el recurso más importante de una organización? La función que desempeñan en su esquema de negocio, las personas, procedimientos que transforman y las relaciones que se crean serán indispensables para su permanencia y prosperidad.

En diferentes escenarios, las organizaciones se centran en un entorno con tendencia de rápidos movimientos, planteamientos globales e intensivo en conocimientos. Inmersas en adaptar innovación, planteamientos de distribución, entrada de fuentes tecnológicas, tienen que reorganizarse constantemente para seguir compitiendo.

Una organización se integra de estructuras, procesos y relaciones que requiere para responder a la cadena de incrementar valor. Configurarlos y armonizarlos es ajustarlos adecuadamente entre sí, y poder establecer planes estratégicos para los próximos años.

La combinación de estos tres elementos, la forma en que funcionen de manera coherente, la capacidad para integrar, actualizar y automatizar el conocimiento (estructura) con las actividades (procesos) de las distintas partes (relaciones) de una organización constituye una parte importante para potenciar su estabilidad y crecimiento.

Proponer un diseño estructural que pueda contribuir profundamente en las capacidades de una organización, sobre todo en lo que respecta a la gestión del conocimiento. Se deben considerar principios y valores entre el ajuste de las estructuras para cumplir con la filosofía y misión.

Una posición estructural establece el tipo de habilidades necesarias para avanzar. Especialistas funcionales en el departamento de producción, de ventas o marketing, finanzas y contabilidad, de personal, entre otros, indican la importancia que tienen que operar de manera alineada para obtener mayores rendimientos y cumplir los fines corporativos. Pero una buena estructura no basta para alcanzar cada expectativa o propósito.

Los procesos dentro de cualquier estructura son los que hacen que funcione una organización. Definir sus actividades y competencias de lo que se tiene que realizar es hacer fácil cada operación y proponer el uso correcto de cada recurso que garantice los efectos para un buen desempeño y una mayor rentabilidad.

Para garantizar los resultados dentro de los procesos productivos, en forma directa se exige una presencia o asistencia de la administración, aunque en la actualidad las tecnologías de la información pueden permitir sustituir presencia durante la supervisión. En los controles indirectos con menos participación, solo permiten cooperar en un clima de trabajo, y son deseados en forma automatizada.

Una cuestión básica y necesaria en relación a las determinaciones operativas, las cuales son una controversia para las organizaciones del sector público y de las organizaciones del sector privado, en referencia en la toma de decisiones, particularmente en la asignación de transferir una obligación o función.

Delegar es particularmente eficaz, cuando el grado de atención a la necesidad de resolver las respuestas cambiantes de cada parte interesada de la organización y se comprende cuáles serán los recursos y oportunidades que puedan añadir valor desde la parte central al resto de las unidades de trabajo.

El valor de estos elementos de la organización se encuentra en crear y plantear ajustes sistemáticos que permitan potenciar hacia nuevos retos.