El caos administrativo y económico de su gestión al frente del IEC, entre otras irregularidades, fueron motivo para que el Consejo General removiera del cargo al presidente del Instituto Electoral de Coahuila.

Dicen por ahí “dale poder a un hombre, y vas a saber de su soberbia”. La frase queda perfecta en el caso de Rodrigo Germán Paredes Lozano, ahora expresidente del Consejo del Instituto Electoral de Coahuila (IEC).

Desde su llegada a la cabeza de este órgano electoral, no hizo otra cosa que mostrar su poder, en lugar de poner en práctica sus conocimientos adquiridos en la maestría de procedimientos e instituciones electorales; no, fue al contrario, generó controversia desde su día uno.

Paredes tiene una impresionante carrera dentro del tema electoral, se desempeñó como vocal ejecutivo en el Instituto Nacional Electoral (INE) en el estado de Jalisco, fue integrante de la Junta Local Electoral de Nayarit en 2012. El originario de Aguascalientes cuenta con dos décadas de experiencia en el ramo electoral. Es decir, no era un improvisado como muchos.

Pero en este caso, ganó el estómago al cerebro, como lo cito arriba. Paredes Lozano, electo en agosto del 2022 para terminar su encomienda en el mismo mes pero de 2029, se peleó con quien no debió hacerlo: Gabriela de León. Y como muchos supusieron, se fue en picada. Cayó.

Desde romper con el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) al otorgarle su manejo a manos fuera de Coahuila, incluso sin una licitación, hasta el usar personal del IEC para defenderse de un litigio laboral en su último trabajo, el Instituto Nacional Electoral.

Pero la cereza en el pastel dentro de la caída de Paredes fue la denuncia del hoy presidente consejero provisional del IEC, Óscar Daniel Rodríguez, y ejecutor del expresidente del Consejo, quien a inicios de 2024 denunció a Rodrigo por designaciones en puestos clave dentro de la nómina del organismo electoral, en la que sus “amigos” ganaron verdaderas fortunas y violaron la norma general.

Finalmente, la resolución emitida por el Consejo General del Instituto Nacional Electoral dictó la destitución de Rodrigo Germán Paredes Lozano, a lo que el ahora expresidente seguramente impugnará, pero esa ya es otra historia.

Irregularidades

  • Designó personal del IEC para atender un juicio laboral personal.
  • Utilizó recursos materiales del IEC para fines propios.
  • Nombró a David Piza Núñez como coordinador de Proyectos Especiales, cargo que no existe en el manual de procedimientos del IEC y con un salario fuera de tabulador, en torno a 100 mil pesos.
  • Nombró a Mario Alberto Flores Bazaldúa como coordinador de Adquisiciones sin contar con título, como establece la ley, y permitió que seis meses después mostrara uno, pero de áreas completamente diferentes a su cargo.
  • Nombró a David Alejandro Villanueva Rivera, que ascendió de auxiliar a coordinador de urna electrónica, sin tener el título universitario ni el perfil requerido.