Esta planta es la más consumida a nivel mundial, siendo la cannabis una farmacia completa para diferentes enfermedades y padecimientos.
En esta colaboración quiero empezar escribiendo sobre una planta herbácea, originaria del Himalaya en Asia que se da anualmente, llamada cáñamo o mariguana, y su nombre científico es Cannabis sativa. Esta planta fue clasificada botánicamente en 1753.
Existen tres tipos de especies de cannabis: sativa, indica y rudelaris. La planta de cannabis contiene substancias llamadas cannabinoides. Las más estudiadas son el CBD (cannabidiol) y THC (tetrahidrocannabinol), además de terpenos, flavonoides y más de 500 compuestos químicos de los cuales los cannabinoides son los responsables de sus efectos y su interacción en el organismo humano.
Esta planta es la más consumida a nivel mundial, y de ahí mi interés para aclarar mitos y realidades, siendo el cannabis una farmacia completa para diferentes enfermedades y padecimientos.
Los humanos la han cultivado desde tiempos prehistóricos. En China hay registros de su uso en la medicina tradicional desde el siglo I, fue aquí donde se realizó o inventó el meifan (mazui), una fórmula a base de mariguana y vino que se administraba a la gente antes de algún procedimiento quirúrgico o que necesitara analgesia.
En 1840 en Europa se hicieron las tinturas de cannabis (a base de alcohol) que fueron comercializadas por primera vez por farmacéuticas como Merck.
El uso medicinal de la mariguana se remonta entonces a 8 mil años y consiste en aprovechar los cannabinoides de la planta, para aliviar, mejorar y controlar los síntomas de diversas enfermedades o padecimientos de forma terapéutica y controlada.
Esperando que este breve repaso sobre la historia, mitos y realidades de la cannabis haya sido de su interés, me despido con esta frase: Es mejor educar que prohibir.
