Señalado recientemente por el PAN como narcopolítico y calificado hace años como traidor por la base de Morena en Coahuila, el hoy diputado y líder del Partido del Trabajo, Ricardo Mejía, se encuentra más solo que nunca.
Oriundo de Torreón, Coahuila, Ricardo Sóstenes Mejía Berdeja fue diputado por el PRI del Congreso de Coahuila por un periodo de dos años (1994-1996). Después de eso y habiéndose acabado las oportunidades en ese partido, pasó prácticamente por todos los demás. Fue militante también del PRD, de Movimiento Ciudadano y, cuando se mudó al estado de Guerrero, de Morena, en donde el 14 de junio del 2019 fue nombrado secretario de Seguridad y Protección Ciudadana a nivel federal. Es aquí en donde habría un punto de quiebre en su carrera política.
En el 2022 se acercaban las elecciones a gobernador en Coahuila, el partido de Morena estaba por elegir al ingeniero Armando Guadiana como su abanderado único, pero esto no sería así, pues Sóstenes Mejía también alzaría la mano, creyendo que ostentar un cargo de alto perfil en el Gobierno federal lo haría merecedor a la candidatura, aun cuando tenía años sin vivir en Coahuila. Era prácticamente un desconocido. Desobedeció las órdenes de su jefe Andés Manuel López Obrador, a quien en medio de un berrinche le dejó la chamba tirada.
El proceso interno de Morena para definir al candidato a gobernador salió de una encuesta en la que participaron cuatro aspirantes. Los perdedores tendrían que aceptar la derrota y cerrar filas con el ganador. Esto no sucedió, pues al resultar ganador el ingeniero Guadiana, Mejía optó por cambiarse una vez más de partido y contender por el Partido del Trabajo (PT), causando así la división al interior del partido guinda.

Fue así que en medio de dimes y diretes, Morena y el PT recibieron una apabullante derrota en la lucha por la gubernatura. Y Mejía fue acusado de traición –como en su momento lo hizo la candidata a la presidencia por Morena, Claudia Sheinbaum.
Finalmente “el Tigre”, como se hace llamar Mejía, tuvo su premio de consolación y obtuvo una diputación federal plurinominal. Aquí llegamos a la otra parte de la historia, pues de nueva cuenta su nombre salió a la luz, y no por su trabajo legislativo, sino por ser acusado de narcopolítico.
El pasado 15 de julio de 2025, el diputado local Gerardo Aguado anunció que interpondría una denuncia en contra del hoy legislador federal del Partido del Trabajo Ricardo Mejía Berdeja, cuestionando su función como subsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana y señalándolo por nexos con presuntos operadores del crimen organizado.
“Mejía no solo fracasó como funcionario, fue un operador político con nexos evidentes con personajes del crimen organizado. Su estrategia fue un montaje y su paso por el gobierno un desastre”, informó un comunicado firmado por el Comité Estatal del PAN en Coahuila.
Ante tales acusaciones no ha habido respaldo por parte de sus compañeros legisladores, ni del PT ni mucho menos de Morena, que aún no cura las heridas del pasado e incluso se deslindó del asunto dejando en claro que “el Tigre” no representa a la Cuarta Transformación (4T) y que si hay algo que investigar y sancionar, que se haga conforme a derecho.
Ya veremos en qué acaba todo esto. Lo que sí es cierto es que por más spots y anuncios que se tengan pautados en Coahuila el PT no es la 4T.
