Durante la primera ola de calor, la demanda de energía eléctrica se incrementó a tal grado de poner en jaque la infraestructura de la CFE, lo que derivó en cortes preventivos. Este problema podría repetirse y agudizarse.
El pasado mes de mayo, Saltillo y la región Sureste experimentaron una serie de apagones que, entre otras cosas, dejaron al descubierto una crisis energética por la que estaría atravesando la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
La CFE ha mostrado signos de vulnerabilidad ante el incremento en el consumo de energía eléctrica derivado de las altas temperaturas y el uso excesivo de sistemas de aire acondicionado y ventilación, provocando que no exista suficiente generación para atender la demanda.
En mayo, la capital de Coahuila alcanzó los 38 grados centígrados durante la primera ola de calor y fue justamente en ese periodo que los apagones fueron más frecuentes, afectando a los hogares, la industria y el comercio. De acuerdo con el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), entre el 14 y 21 de mayo, la demanda nacional niveló casi por completo la generación (47 mil 660 MW contra 47 mil 834 MW), con márgenes de reserva por debajo del 6 por ciento, incluso del 3 por ciento, lo que llevó a cortes programados preventivos.
“La Comisión Federal de Electricidad apenas cubre la necesidad de energía eléctrica. Si la necesidad sube, se colapsa el sistema. Si hay un problema, se colapsa el sistema. Y es lo que está pasando”, manifestó Cesar Valdés, director de la Cámara de Comercio (Canaco) en Saltillo.
Por su parte, el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) Coahuila Sureste, Arturo Reveles Márquez, expuso que al menos cinco empresas de Ramos Arizpe y Arteaga reportaron estas fallas y expresaron su preocupación y molestia. Incluso, informó que una planta automotriz de Ramos Arizpe reportó hasta 25 microparos .
Aunque la productividad del sector no se mermó, sí se reportaron pérdidas económicas del 5 al 7 por ciento, por lo que las industrias tuvieron que recuperarse el resto de la jornada, de acuerdo con la Canacintra.
Esta problemática no solo generó problemas en materia de energía eléctrica, sino de suministro de agua, pues las fallas dejaron fuera de operación pozos y sistemas de bombeo, según informó Aguas de Saltillo (Agsal)..
El gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, exigió a la CFE soluciones de fondo y “no parches temporales”. Asimismo, consideró que la falta de inversión en generación y distribución de energía forman parte de los problemas actuales. “Lo que fue energía y seguridad, hubo una política pública muy desafortunada en el último sexenio, y ahí están las consecuencias”, dijo en entrevista.
En respuesta, a principios de junio de este año se puso en operación una mesa técnica entre el Gobierno del estado y la Comisión Federal de Electricidad para subsanar el problema y se garantice el suministro en todos los ámbitos: doméstico, industrial, bombeo de agua.
Especialistas han advertido que la situación podría seguir e incluso empeorar dado que las temperaturas elevadas serán ya una constante derivado del cambio climático, lo que la CFE tendrá que prever.
