En un mundo que atraviesa guerras, conflictos políticos y disputas por el petróleo, celebrar el Día de San Valentín sirve como esperanza para construir una mejor sociedad.

El 14 de febrero se celebra en México el Día del Amor y la Amistad, una fecha para que los enamorados se prometan amor eterno y los amigos fortalezcan sus vínculos afectivos.

En muchos estados del país se lucha para sobrevivir por la alta incidencia de violencia e inseguridad, y celebrar el Día del Amor y la Amistad representa una dosis de oxígeno para olvidar al menos por un día esos problemas que se comienzan a normalizar.

Recibir del ser amado una serenata, un ramo de flores, chocolates, una tarjeta o una invitación para una cena romántica siempre es motivante para todos el Día de San Valentín, es motivante y fortalece la relación de pareja.

En la mitología griega Cupido con su flecha unía enamorados. Quien era tocado con la punta, caía rendido a los pies de la primera persona que veía.

En estos tiempos de guerra, de violencia, de conflictos políticos, de la disputa por el petróleo y de guerras entre grupos delictivos, el amor tiene que trascender para ser el aliento de esperanza para construir un mundo mejor.

Ver a una pareja de enamorados demostrándose su amor siempre será mucho mejor que observar guerras, conflictos y pleitos de vecinos.

Aunque pareciera que el amor atraviesa por una crisis, no es el amor, son las personas que cada vez se comprometen menos en llevar una relación de respeto, de compromiso, de honestidad y de fidelidad.

Celebremos el 14 de febrero, aun en medio de la violencia y la inseguridad porque siempre será mejor hacer el amor, que declararse la guerra.