El domingo 7 de junio los ciudadanos votarán por la continuidad de un rumbo claro y con resultados, o por la incertidumbre y la inestabilidad.

El panorama para los electores es claro: seguir gobernados con estabilidad social y económica o dar un salto a la incertidumbre.

Y es que las realidades de los partidos políticos que participan en la elección del domingo 7 de junio así lo demuestran con sus candidatas y con sus candidatos a diputados locales.

Por un lado, la Alianza por la Seguridad del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y Unidad Democrática de Coahuila (UDC), con el liderazgo político de Manolo Jiménez Salinas, reconocido a nivel nacional por tener a Coahuila como el estado más seguro del país, el segundo más competitivo y con crecimiento en los niveles de calidad de vida de los coahuilenses.

Este año se invertirán 45 mil millones de pesos en proyectos de infraestructura en todo el estado.

En sus candidatos y candidatas se siente la unidad, la preparación, su solidez y una oferta política basada en resultados, no en promesas, no en ocurrencias.

Su oferta política se basa en mantener la seguridad, el desarrollo económico y mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos, con el reconocimiento y el respaldo de sectores populares, campesinos, trabajadores y del sector empresarial en todos sus niveles.

Enfrente, la alianza Morena-PT se nota dividida, desdibujada, inestable y falta de cohesión que refleja los pleitos a nivel nacional.

Sus candidatos y candidatas van a la elección sin ofertas políticas sustentadas, con ausencia del trabajo territorial. Por eso unos ya se bajaron y otros quieren abandonar sus candidaturas, al presagiar sus derrotas.

Más de 37 Ferias de Empleo ha realizado el Gobierno de Coahuila en todas las regiones.

Luego aparece el Partido Acción Nacional (PAN) con una crisis interna, con perfiles de candidatos y candidatas sin peso y sin posibilidades de ir por su cuenta en la elección.

Los partidos Nuevas Ideas, el Verde (PVEM) y Movimiento Ciudadano buscan ganar terreno, pero carecen de experiencia, y eso limita en mucho sus posibilidades ante un electorado que no los ve con capacidad de gobernar.

Hoy el 90 por ciento de la población de Coahuila es gobernada por la Alianza por la Seguridad.

Sí, la alianza PRI-UDC gobierna con estabilidad y con un rumbo claro que se traduce en mejoras en la calidad de vida de los coahuilenses.

La elección para diputados y diputadas será el próximo domingo 7 de junio, y al día siguiente habrá resultados que enmarcarán la continuidad con estabilidad o el salto a la inestabilidad y a la incertidumbre.

El gobernador anunció una inversión de 4 mil millones de pesos este año para fortalecer la seguridad.

Coahuila transita por el rumbo de la seguridad, la competitividad y el desarrollo social y la fortaleza económica.

Activos construidos con trabajo y con una política integral emanada de las necesidades de los coahuilenses.

Bajo el liderazgo del gobernador del estado, Manolo Jiménez Salinas, Coahuila avanza por el rumbo de la estabilidad y del progreso.

Ese ambiente no existe en estados gobernados por Morena, como Sinaloa, Guerrero, Michoacán, Tamaulipas, Zacatecas, entre otros, donde la inseguridad es la constante y donde está secuestrado el desarrollo social y detenida la fortaleza económica.

Un rumbo claro contra un rumbo de incertidumbre y de inestabilidad.