La CFE reporta pérdidas económicas, una deuda histórica y falta de mantenimiento e inversiones. Las consecuencias afectan a ciudadanos, industria y el suministro de agua.

Para Ripley. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) dejó sin luz a los habitantes de Gómez Palacio y de Ciudad Lerdo, en consecuencia, sin agua y con todas las incomodidades.

El martes 29 y el jueves 31 de julio, de diez a seis de la tarde. Durante 16 horas en esos días, salteados, los laguneros de Durango vivieron las inclemencias de la falta de luz, bajo el argumento de mantenimiento en la infraestructura, para evitar los apagones que ya afectan también a los habitantes de Saltillo y de Torreón.

Sin luz, no jala el refrigerador y la comida se echa a perder, no funcionan la computadora ni la televisión ni ninguno de los servicios necesarios, como el agua, líquido vital, ni hay batería para el celular.

La Comisión Federal de Electricidad argumentó que utilizó esas 16 horas para darle mantenimiento a su infraestructura y así evitar que se extiendan los apagones a la Comarca Lagunera de Coahuila.

Este año inició con pérdidas y aumento de deuda para la CFE.

Cristian López Chávez, director de Atención Ciudadana en Torreón, informó que durante el mes de junio se registraron 133 quejas por fallas eléctricas relacionadas con apagones, variaciones en el flujo de la corriente eléctrica e intermitencia del servicio en distintos sectores de la ciudad. En respuesta, se llevaron a cabo hasta 12 manifestaciones públicas durante ese mes por parte de ciudadanos afectados, quienes bloquearon calles y quemaron llantas en protesta por la falta de agua, ocasionada por los cortes de luz en las bombas de distribución.

En Saltillo, el alcalde Javier Diaz exigió un alto a los apagones que no solo provocan la suspensión del servicio de agua, sino que causan grandes pérdidas económicas en la industria en general, porque se detienen los procesos productivos.

Este año inició con pérdidas y aumento de deuda para la CFE, pues reportó pérdidas por 16 mil millones de pesos en el primer trimestre de 2025 y la deuda financiera más grande en su historia, que asciende a 526 mil 565 millones de pesos, un 48 por ciento más en comparación con la que tenía en 2018.

Las causas son diversas, desde los aumentos en los precios del gas que se importa y del cual se depende en un 75 por ciento, así como la falta de mantenimiento a las plantas durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, cuando se canceló la inversión privada y la promoción de las energías limpias que son necesarias para reducir la contaminación, frenar el cambio climático y asegurar un futuro sostenible de la energía eléctrica.

Frente a esa realidad, se advierten años difíciles con más apagones y más daños a la economía doméstica y productiva, no solo por la crisis financiera derivada de la enorme deuda, sino también ocasionada en el rubro del mantenimiento a la infraestructura que se abandonó, así como la expansión y la mejora en la calidad del servicio.

La crisis en la Comisión Federal de Electricidad se podría resumir en una oscuridad cada vez más prolongada.