La ofensiva de Trump contra personas indocumentadas en Estados Unidos va en aumento, al igual que las detenciones por parte de las autoridades mexicanas para frenar el flujo migratorio. Entre incertidumbre y peligros, el albergue de Saltillo sigue su labor humanitaria para apoyar a las personas que arriesgan la vida en busca del Sueño Americano.
La Casa del Migrante de Saltillo reportó un incremento notable de usuarios desde finales de 2024, debido a la urgencia de las personas en tránsito por llegar a Estados Unidos antes de que Donald Trump asumiera por segunda vez la presidencia.
Y es que algunas promesas del republicano eran frenar el flujo migratorio hacia su país y deportar a todos aquellos que tuvieran una estancia ilegal. “El primer día, lanzaré el mayor programa de deportación en la historia de Estados Unidos para expulsar a los criminales”, sostuvo Trump en noviembre del año pasado.

Mientras la Casa del Migrante en Saltillo, con capacidad para recibir a 150 personas, empezó el año 2025 brindando atención gratuita a un promedio de 80 migrantes al día, en el vecino país del norte el Ejecutivo firmó más de 20 medidas para combatir la migración, con la incorporación de las Fuerzas Armadas en labores de seguridad en la frontera con México y con operativos de corporaciones policiacas para buscar, detener y repatriar a los indocumentados.
Así, los migrantes que llegan a la capital de Coahuila en busca del Sueño Americano, provenientes de Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Venezuela, entre otras naciones, luego de atravesar un vía crucis lleno de peligros y violaciones a sus derechos, encuentran ahora más incertidumbre y amenazas.
En este sentido, la labor humanitaria que realiza la Casa del Migrante de Saltillo, dirigida por Alberto Xicoténcatl, no solo es indispensable, sino valiosa porque además de acoger a personas en condiciones de muchísima vulnerabilidad, también documenta y denuncia las violaciones de los derechos humanos de los migrantes.

Tiempo de retos
En el primer mes de Trump en la Casa Blanca, Estados Unidos deportó 37 mil 660 personas; sin embargo, esa cifra fue mucho menor al promedio de expulsiones realizadas durante el último año del gobierno de Joe Biden (57 mil), según información del Departamento de Seguridad Nacional.
En lo que Trump sí está en camino de superar de su antecesor es la detención de migrantes, pues en los primeros 50 días de gobierno, la Administración del republicano capturó a 32 mil 800 personas indocumentadas, contra los 113 mil 400 detenciones en todo el año fiscal 2024 del demócrata, de acuerdo con cifras del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
Lo cierto es que el presidente Donald Trump ya cumplió otra de sus promesas: disminuir el flujo migratorio hacia Estados Unidos, algo que también es reconocido por el gobierno de Claudia Sheinbaum, que reforzó la frontera norte con más de 10 mil elementos de la Guardia Nacional y aumentó las detenciones de personas migrantes en nuestro país.
De momento en lo humanitario, psicológico y jurídico, el personal de la Casa del Migrante está siendo capacitado para brindar un servicio integral en este nuevo contexto, en la medida de sus posibilidades, pues además de a personas en tránsito, también ofrecen apoyo a refugiados, reconocimiento con el que cuentan cerca de cinco mil personas en Saltillo, según información de la ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados).

También puedes apoyar
La Casa del Migrante Saltillo, ubicada en la calle Juan de Erbaez 2406, colonia Landín, recibe constantemente donativos. Asimismo, cuenta con programas de voluntariado, los cuales se pueden consultar en su página oficial en Facebook “Casa Del Migrante Saltillo”.
La convocatoria más reciente se cierra el 5 de junio de este año, por lo que las personas interesadas en apoyar al albergue aún tienen tiempo para registrarse. Entre las labores humanitarias que podrán hacer se encuentran la gestión del orden y limpieza de los espacios, implementación de actividades lúdicas, recepción de las personas, entrega de insumos como alimentación, artículos de higiene personal y ropa, así como convivencia cotidiana.
