El escándalo del huachicol fiscal destapó no solo un desfalco millonario a las finanzas del país, sino una trama que abarcó a políticos morenistas, empresarios, personal aduanero y de la Marina, así como a firmas estadounidenses, durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
El robo al país es descomunal, supera los 247 mil millones de pesos, y ya es considerado como el saqueo más grande en la historia de México. Se llama huachicol fiscal, y es igual a Andrés Manuel López Obrador.
Sí, en el sexenio de los otros datos, se tejió el fraude millonario en el que están implicados funcionarios y personal de aduanas, miembros de la Marina –tres ya muertos bajo condiciones extrañas–, empresas de Estados Unidos, gasolineros y políticos morenistas.
Al comienzo de su gobierno, Andrés Manuel López Obrador suspendió por casi cinco días la entrega de combustible a las gasolineras, supuestamente, para combatir el robo a los ductos de Pemex.
En aquel momento, filas y filas de automóviles y el caos por la falta de combustible se apoderaron del país. Ante la elevada molestia, López Obrador pidió calma porque “este plan tiene como propósito evitar este robo, no tolerar que se sigan cometiendo, no permitir la corrupción y quiero hacer un llamado a todos los mexicanos para que nos apoyen y que entre todos logremos erradicar este robo que se hace a la nación”, argumentó en la mañanera del 27 de diciembre de 2018.

Y si bien el robo a los ductos de Pemex siguió peor, surgió el huachicol fiscal. El delito de importar gasolinas sin pagar impuestos, al hacerlos pasar como aceites, en una conexión estratégica y detallada que, bajo la impunidad y la corrupción, le abrió un boquete al país de 247 mil millones de pesos.
Y nadie ha caído en la cárcel. Ninguno de los que lo instrumentaron, los políticos morenistas, los gasolineros, los principales funcionarios de aduanas, de la Marina, los que hicieron del huachicol fiscal el gran fraude millonario.
El 7 de julio, la Policía Estatal de Coahuila, la Guardia Nacional y el Ejército descubrieron 129 carrotanques entre Saltillo y Ramos Arizpe. Traían huachicol fiscal: 15 millones 487 mil litros de combustible, el decomiso más grande en el país, superior a los 10 millones de litros decomisados en un buque que arribó al puerto de Altamira, Tampico el pasado 19 de marzo, presuntamente con carga de aditivos para aceites lubricantes.
Los carrotanques estaban varados, sin personal. Es decir, el pitazo llegó a tiempo y no hubo personas detenidas, pero sí la instrucción del Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum de abrir la investigación que derivó en el peor escándalo de fraude en nuestro país.
Empresas como Arroyo Terminals, Big Hog Energy y Central son algunas de las firmas estadounidenses que participan en el esquema del huachicol fiscal.
Toda una red de tráfico de combustible, con el que millones de litros de combustible robado de Pemex ingresaron sin pagar impuestos, y otros millones más pasaron la aduana vía la corrupción y la impunidad.
Esas son las características del Gobierno de Andrés Manuel.
