Los encargados de seguridad nacional proyectan vigilancia extrema en las sedes mundialistas ante posibles disturbios, como bloqueos de calles, secuestros, levantones y robos a turistas nacionales y extranjeros.
Es apenas el inicio, advirtió Terry Cole, director de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés)
Y la advertencia tiene nombre, los narcopolíticos, uno de ellos, el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha, pero también tiene implicaciones de riesgo de disturbios violentos durante el Mundial de futbol.
En la reunión de trabajo con congresistas, Terry Cole afirmó que durante años narcotraficantes y políticos duermen juntos.
“No hay duda de que los narcotraficantes y los funcionarios de alto rango en México han estado en la cama por años”.
Terry Cole, director de la DEA.

La acusación se da luego de que la revista Proceso publicó que Rubén Rocha está escondido en Palacio de Gobierno de Sinaloa, custodiado por policías federales, pero, desde el aire, drones estadounidenses lo vigilan.
Al mismo tiempo, la Casa Blanca filtró información sobre los nombres de otros políticos relacionados con Morena que estarían igual que Rocha: vinculados al crimen organizado y en actividades de robo de gasolina y de diésel de Pemex, el llamado huachicol.
¿Quiénes aparecen según medios estadounidenses?
Las y los gobernadores de Baja California, Guerrero, Michoacán, Tamaulipas, Zacatecas, Tabasco, entre otros, junto a los nombres del senador Adán Augusto López, Enrique Inzunza; es decir, los morenistas radicales. Y esa línea de investigación apunta directamente al expresidente Andrés Manuel López Obrador.

Las alarmas se encienden ante la realización del Mundial de futbol que comparte México con los Estados Unidos y con Canadá.
Los encargados de la seguridad nacional advierten el riesgo de que la posible persecución y detención de los llamados narcopolíticos y, al mismo tiempo, de los jefes del crimen organizado provoque reacciones violentas en las sedes mundialistas como Monterrey, Guadalajara y en la Ciudad de México, donde se proyecta una vigilancia extrema.
Similar a los disturbios que se registraron luego de la muerte de “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, durante el operativo exitoso que llevó a cabo el Ejército en una zona turística donde se escondía.

Y los altos riesgos implican que los seguidores de las diferentes selecciones que vendrán a México cancelen sus viajes o que, en el curso de la justa deportiva, se registren eventos de violencia, como bloqueos a calles, secuestros, levantones y robos a turistas nacionales y extranjeros.
En ambos casos, se cumpliría la acusación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el sentido de que los cárteles gobiernan en México, o como lo aseguró su director de la DEA, Terry Cole, “no hay duda de que los narcotraficantes y los funcionarios de alto rango en México han estado en la cama por años”.
