Dos hombres con experiencia llegan a la Nave Verde para construir un equipo de ganadores.
Tras tres temporadas de fracaso, donde los playoffs se convirtieron en una mera fantasía, los Saraperos de Saltillo han comenzado una nueva etapa con dos personajes que cuentan con el perfil suficiente para regresar a la Nave Verde al protagonismo dentro de la Liga Mexicana de Beisbol: José Meléndez y Kelvis Flete.
José Meléndez, de origen texano, llega a asumir el cargo de presidente ejecutivo de las oficinas de Valdés Sánchez, con 25 años de respaldo en el negocio de la pelota, levantando dos títulos de LMB con Pericos de Puebla y Acereros de Monclova, además de regresar a la postemporada a los Piratas de Campeche tras años de sequía.
Kelvis Flete completa la dupla como director deportivo; de origen dominicano, cuenta con dos décadas de experiencia en el beisbol mexicano con los Sultanes de Monterrey, Delfines del Carmen y Tecolotes de los Dos Laredos; su visión lo llevó a colocar a una gran cantidad de peloteros en sucursales de la Gran Carpa.

Luego de experimentos fallidos tras la salida de Roberto Magdaleno del área deportiva; el líder de la Nave Verde, César Cantú, entendió mucho de la crítica pública en distintos espacios y decidió respaldarse de gente que entienda el negocio del beisbol en la actualidad, con un pasado reciente exitoso que ponga orden en una oficina caótica y llena de problemas.
Meléndez fue claro y conciso en cuanto a la visión que busca implementar en el Sarape, una escuela americana de disciplina dentro del dugout; jugadores que sean del gusto de la afición más allá del nombre, pero, lo más importante, ganar lo más pronto posible.
Para que la fórmula funcione tiene que haber un concepto clave que se impregne en los altos mandos del Dragón del Norte, confianza plena y paciencia para un proyecto a largo plazo. Es una realidad que no hay margen de error, pero el que olvida su pasado está condenado a repetirlo.
Los Saraperos de Saltillo han dado un golpe en la mesa con la llegada de dos directivos codiciados por el resto de las novenas del beisbol mexicano; la sed de revancha es más que notoria en el seno del conjunto saltillense, y la ilusión vuelve a sentirse en los muros del Madero, aunque queda claro que los resultados se darán con el tiempo.
