¿Por qué a lo largo de los siglos el cannabis se integró en las prácticas medicinales de diversas culturas ancestrales?
Después de una brevísima reseña sobre el uso del cannabis a través de la evolución del ser humano, empecemos por conocer que nuestro organismo siempre va a tender a la homeostasis (equilibrio), y para esto nuestro cuerpo tiene un sistema propio llamado sistema endocannabinoide (SEC).
Este sistema endocannabinoide fue descubierto y confirmado en la década de los 90. Antes, en 1988, se descubrieron las primeras evidencias de los receptores CB1 en el cerebro humano. Y en 1992, el investigador Raphael Mechoulam aisló la anandamida, el primer endocannabinoide natural del cuerpo humano. En 1995, se descubrió el segundo endocannabinoide fundamental, el 2-AG (2-araquidonilglicerol).
En 1993 se identificó y clonó el segundo receptor principal del sistema, conocido como CB2, localizado principalmente en el sistema inmunitario.
Este sistema es una comunicación celular que regula y equilibra las funciones vitales del cuerpo humano para mantener la homeostasis; es decir, el equilibrio frente a los cambios del entorno, los cuales son la modulación del dolor y la inflamación, la regulación del apetito y el metabolismo, el control del estado de ánimo, estrés y ansiedad, así como los procesos de aprendizaje y memoria y los ciclos de sueño y descanso.
Con estos descubrimientos podemos entender por qué a lo largo de los siglos el cannabis se integró en las prácticas medicinales de diversas culturas ancestrales; sin embargo, su uso recreativo y espiritual también generó controversias, principalmente en regiones donde las autoridades religiosas imponían restricciones.
Espero que este breve espacio sirva para entender los mitos y realidades que envuelven a la marihuana, cannabis o cáñamo. Me despido con la frase: Es mejor educar que prohibir.
